Llegó la guerra de Las Convivir al centro de Medellín

Publicado el: 19 Mayo, 2016

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Imagen de Barrio Triste. Análisis Urbano.

Redacción Análisis Urbano

Infortunadamente para la ciudad de Medellín, la paz sigue lejana, los mandatarios de turno no avizoran la necesidad de la paz urbana, el crimen cogobierna bien representando en las dos estructuras paramafiosas que le sirven a los intereses particulares, o sea, al poder real en lo urbano.

En 2014, Análisis Urbano advirtió que a mediados de marzo de ese año las Convivir entraron en una guerra interna. Las 35 estructuras se alinearon a los subjefes que disputaban la supremacía del bajo mundo, representado en jefes y patrones que necesitaban controlar una de las comunas más prósperas, por no decir la que más finanzas y poder puede otorgar.

En la Candelaria, comuna 10, centro, se desató una guerra sin cuartel, dos bandos emergieron, se presentó la “guerra fría” dentro del Pacto del Fusil.

En la guerra urbana, que fue negada y maquillada por la institucionalidad, se presentaron muertes selectivas, masacres, desapariciones forzadas, incluso las granadas de  fragmentación fueron protagonistas de la confrontación. La Oficina del Valle del Aburrá se impuso, los Urabeños perdieron —aunque no reconocieron que apoyaron al perdedor—, Mono Picacho o Monín de Barbosa perdió, después de eso se ratificaron los compromisos emanados del Pacto del Fusil en julio de 2013.

Luego llegó la calma que otorga la pacificación a sangre y fuego, pero todo terminó en una nueva guerra de las Convivir ya que el afán de poder económico, territorial y militar de algunos de sus jefes la provocaron. Rápidamente fue sofocada, los rebeldes fueron sometidos.

La nueva guerra se desarrolló entre alias Carnero, personaje que aseguró la Meval había sido capturado en el año 2015, no era cierto, ya que solo fue capturado realmente hace poco, en abril del año en curso.

Análisis Urbano y la ONG Corpades preparan un  informe sobre la nueva guerra de las Convivir que acaba de iniciar. Ya son tres las que sacuden el centro y lo que está claro es que nuevos grupos de Convivir acaban de emerger en este sector de la ciudad, sí, en la comuna más vigilada de Medellín. Parece que cámaras de seguridad y cuadrantes no garantizan la seguridad.

En conclusión, nuevas Convivir han llegado, nuevos poderes locales se instalan, la guerra por el control del centro se ha reactivado. ¿Quién controla el Centro realmente?

 

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