Nadie entiende qué hay detrás del homicidio del comandante de la Policía Nacional en Segovia, teniente Andrés Gilberto Osorio Alvarado, asesinado en la noche del 4 de julio de 2019, mientras hacía una ronda por la zona urbana del municipio. Las primeras investigaciones arrojan datos dispersos, entre ellos la presunta participación de uniformados de la misma institución.

La sombra de la explotación minera ilegal en Segovia tiene dos nombres: Carlos Mario Jiménez Naranjo, alias ‘Macaco’, y Jairo Hugo Escobar Cataño, alias el ‘Zar del Oro’, dos hombres con intereses en las minas que, en la misma medida en que amasaron una fortuna, habrían financiado grupos paramilitares para controlar el territorio en donde tienen sus feudos y para su seguridad privada. Los Rastrojos fueron parte de Escobar Cataño, mientras Los Paisas servían a alias ‘Macaco’.

Los Rastrojos – Héroes del Nordeste

El zar Jairo Hugo Escobar Cataño fue acusado por los delitos de concierto para delinquir y homicidio agravado, en condición de determinador, por la muerte de cuatro mineros, acción esta en la que habrían actuado sicarios de Los Rastrojos. Escobar fue condenado en julio de 2017 a 55 años de cárcel por el Juzgado Primero Penal del Circuito Especializado de Antioquia. Quienes fueron sus hombres continúan intimidando a la población.

Un hombre sería el líder actual de los Héroes del Nordeste: alias el Búho, de 27 años de edad, quien fue capturado en Segovia en enero de 2013.

Libertadores del Nordeste (LDN)

En las últimas semanas hizo presencia en Segovia un grupo armado ilegal que se hace llamar Libertadores del Nordeste, con siglas LDN, y que, al parecer, sería parte de la avanzada de alias ‘Macaco’ por recuperar el control territorial y la posesión de algunas minas que otrora fueron de él, pero que han sido invadidas o se encuentra en poder de testaferros.

Hace pocos días las autoridades capturaron a doce (12) presuntos integrantes de los Libertadores del Nordeste en la mina Los Lodos, zona rural de Segovia, la cual sería propiedad de un importante empresario de la minería que fue cercano a alias ‘Macaco’ y a Pedro Antonio López Jiménez, alias ‘Job’, hombre de confianza de Diego Fernando Murillo Bejarano, alias ‘Don Berna’, exjefe paramilitar del Bloque Cacique Nutibara de las AUC, que operó en Medellín, y posteriormente máximo jefe de la Oficina del Valle de Aburrá. También harían presencia en la mina el Trece.

Se han presentado denuncias de reclutamiento forzado de menores de edad para trabajar en las minas ilegales, ocupar de forma ilegal minas abandonadas o despojadas por el crimen, y servir de ‘carritos’ o campaneros en el negocio del microtráfico.

Los LDN hicieron su aparición desde agosto del 2018, cuando a través de un panfleto distribuido en las poblaciones de Segovia, Remedios, Amalfi, Vegachí, Yolombó, Yalí, Cisneros, San Roque, Santo Domingo y Anorí anunciaron su guerra frontal contra las Autodefensas Gaitanistas de Colombia, AGC.

A principios de agosto de 2019, la Policía capturó en Itagüí, Antioquia, a alias Tello, a quien señalan de ser el líder de los LDN. Lo acusan de los delitos de concierto para delinquir agravado con fines de homicidio, tráfico de estupefacientes y extorsión. Alias Tello, exintegrante de las AUC, sería el encargado de los homicidios. En agosto de 2012 fue capturado, pagó una condena de 5 años y en 2017 recuperó su libertad.

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Las bandas de Bello aliadas de La Oficina

Las bandas del norte del Valle de Aburrá, así como tienen minas de oro en Buriticá, estarían haciendo presencia en el Nordeste, en los municipios de Segovia y Remedios. Desde Análisis Urbano los hemos bautizado Los Urbanos, debido a que son varias las bandas que actúan en el Nordeste.

Aunque algunos medios de comunicación han hablado de presuntas alianzas con la estructura de los Libertadores del Nordeste, esta hipótesis estaría en duda, si se tiene en cuenta que varias de las bandas de Bello son enemigas: La Minoría Pachelly enfrentada al Mesa y Niquía-Camacol, librando una guerra frontal que ya deja cerca de un centenar de homicidios.

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Disidencias de las Farc

En la zona rural de Remedios, en la vereda Carrizales, se encuentra ubicado un punto de reincorporación de desmovilizados de las Farc, antes Zonas Veredales de Transición y Normalización –ZVTN-, la cual durante el 2017 y 2018 sufrió algunas amenazas por los grupos paramilitares.

Desmovilizados que incumplieron el acuerdo de paz de La Habana se unieron a una estructura criminal que creó un grupo que desertó a la zona veredal de La Plancha, en Anorí, por lo que tienen incidencia en el cultivo de coca en este municipio y en Segovia, Remedios y Amalfi. La extorsión a la minería ilegal sería otra de sus finanzas.

AGC – Clan del Golfo

La recomposición criminal del Nordeste, luego de las desmovilización del frente 36 de las Farc, que dominada los municipios de Campamento, Anorí y Amalfi, fue liderada por hombres de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia, imponiendo las reglas de la extracción ilegal de oro, ingreso de maquinaria amarilla, transporte de combustible y exigiendo una vacuna mensual para dejar operar las minas ilegales. Al mismo tiempo ellos instalaron la infraestructura para explotar la minería ilegal y diversifica sus finanzas.

Héroes y Mártires de Anorí – ELN

La presencia de las estructuras del Ejército de Liberación Nacional –ELN-, Héroes de Anorí y Mártires de Anorí, ha sido histórica en el Nordeste, teniendo una alta influencia en Anorí y Amalfi, en donde luego de la desmovilización de las Farc entraron a copar los territorios, sustituyendo la justicia y siendo el único comprador de la base de coca producida en el área rural.

Su disputa contra los Gaitanistas y los Libertadores del Nordeste, sería por el control de las finanzas de la minería ilegal. La mayor presencia del ELN en Segovia se daría en el corregimiento de Machuca, en límites con Zaragoza.

Amenazas a líderes y periodistas

Las amenazas contra líderes sociales, periodistas, sindicalistas, mineros y directivos de la multinacional AngloGold Ashanti, son casi diarias. Los hechos más recientes de atentados e intimidaciones han sido contra la periodista Jhanuarya Gómez Gil, directora del Informativo Antioquia –antes Segoviano-, quien durante el paro minero del 2018 fue muy activa en la información al país. El asesinato del teniente Osorio, comandante de Segovia, quien tendría una amistad cercana con ella, le habría incrementado las amenazas.

Indice de homicidios

En el 2018, de acuerdo Estadística Delictiva de la Policía Nacional, hubo un índice de 40 homicidios en Segovia, mientras que en lo corrido del 2019 se han presentado 55 homicidios (corte 30/07/2019), presentándose entre el 5 y el 15 de julio total de siete (7) homicidios, producto de la disputa entre las siete (7) estructuras criminales.

En Remedios, municipio vecino de pocos kilómetros de Segovia, se presentaron 35 homicidios, mientras que durante el 2019 se contabilizan 40.

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La subregión del Nordeste antioqueño se ha consolidado, en las últimas décadas, como una zona aurífera muy atractiva para las estructuras criminales y disputas entre mineros, por lo que los ejércitos criminales se han puesto al servicio de los empresarios de la minería, tanto legal, con minas con títulos autorizadas por el Ministerio de Minas, como de los ilegales, lo cual ha puesto a la población segoviana en una difícil situación de inseguridad. Los homicidios y las amenazas son el pan de cada día. El microtráfico sería otra renta importante para el crimen, tanto para las AGC o Clan del Golfo, así como para los Libertadores del Nordeste. La fiebre del oro tiene a Segovia ardiendo a fuego lento.