En desarrollo de la operación “Libro”, integrantes del Gaula del CTI Medellín reportaron en la mañana de este martes 19 de noviembre que dieron captura mediante orden judicial a seis personas, de las cuales dos son funcionarios activos del CTI seccional Medellín, dos más son policías activos de la Meval Medellín, uno es policía retirado desde el mes de abril de 2019 y el restante es un civil que se identificaba como intendente de la Policía Nacional.

Según el informe, los hechos tuvieron lugar en las oficinas de la URI del CTI ubicadas en el búnker del barrio Caribe, en la sede de la Fiscalía ubicada en Copacabana, en la estación de Policía de Girardota y en los barrios Santo Domingo y Laureles de Medellín y Niquía de Bello.

Las capturas se realizaron el pasado miércoles 6 de noviembre a las 6:30 a.m. y a las 8:00 a.m. Estas personas integran la banda denominada el Libro, que tiene asentamiento directo en la ciudad de Medellín y en el norte del Valle de Aburrá (Bello, Copacabana, Girardota).

Los seis implicados, según la investigación, realizaban un estudio minucioso y pormenorizado de sus potenciales víctimas y luego las abordaban para citarlas en lugares públicos cercanos al búnker de la Fiscalía y la Sijín de la Policía, en el barrio Caribe de Medellín.

En las reuniones, estos dos funcionarios del CTI, los dos policías activos, el policía retirado y el civil que se hacía pasar por intendente de la Policía enseñaban a sus potenciales víctimas un expediente penal, que incluía fotografías y otros elementos materiales probatorios de la comisión presunta de un delito por parte de ellos.

Los folios contaban con los sellos de la Policía y la Fiscalía, para dar más credibilidad a la extorsión. Así exigían a sus víctimas altas sumas de dinero con el fin de no judicializarlos.

En desarrollo de la investigación se conoció que los investigados llevaban a sus víctimas incluso hasta las instalaciones del búnker de la Fiscalía, esposadas y con la amenaza de dejarlas a disposición de un fiscal URI, ejerciendo así doble presión, lo que hacía que estas personas accedieran a entregar el dinero con tal de quedar en libertad.

En uno de los casos, la reunión se realizó en la sede de la Fiscalía ubicada en Copacabana y allí uno de los integrantes de la banda se hizo pasar como fiscal para así darle más veracidad a la víctima y hacer que accediera a entregar el dinero. Ese presunto fiscal es un policía retirado que prestó sus servicios como investigador de la Sijín hasta el mes de abril de 2019.

En este caso el primer denunciante fue candidato a la alcaldía de uno de los municipios del norte del Valle de Aburrá en las pasadas elecciones celebradas en el país el 27 de octubre de 2019.

El segundo denunciante es un comerciante del centro de Medellín al cual le exigieron quinientos millones de pesos para no judicializarlo.

Dos de los capturados son hermanos, uno de ellos funcionario activo de la Policía Nacional, asignado a la estación de Policía de Girardota, y el otro es investigador de criminalística de la Fiscalia General de la Nación.

Las personas involucradas en esta investigación son:

Gabriel León Ortiz, alias el Viejo o el Fiscal; Luis Javier García Acevedo, alias el Gordo; Luis Fernando García Acevedo, alias García; Yamid André López Lezcano, alias Lezcano; Samir Alexis Celis Uribe, alias Celis; y Jhisser Guillermo Sanabria Maturana, alias el Intendente.

A estas personas se les imputarán los delitos de extorsión agravada, utilización de menores de edad y suplantación de identidad.