El “pacto” entre disidencias de las Farc y otros grupos guerrilleros que se firmó en Nariño y que tiene a Tumaco con una baja histórica en la cifra de homicidios, no ha llegado a todos los municipios de ese departamento, en el que al parecer continúa vigente un plan pistola en contra de la Fuerza Pública.

La prueba salvaje, sangrienta e inhumana de esto es el reciente asesinato a bala de dos policías este viernes 14 de junio en una vía del municipio de Cumbal, Nariño.

Las víctimas fueron identificadas como el intendente Jaime Gustavo Vega Medina y el patrullero Édison Antonio Muñoz Botina. Vega Medina, de 38 años de edad y nacido en Cúcuta, llevaba 20 años en la Institución; deja dos hijos huérfanos.

Por su parte, Muñoz Botina, de 32 años, llevaba 10 años en la Policía, nació en San Juan de Pasto y deja dos hijos menores de edad.

Recompensa y plan pistola
Por este crimen, las autoridades locales y de Policía ofrecen una recompensa de hasta 50 millones de pesos por información que conduzca al paradero de los asesinos de los dos uniformados.

El secretario de Gobierno de Nariño, Mario Viteri, indicó que los móviles apuntan a un plan pistola contra los uniformados y que sería ordenado por la guerrilla del Eln (compañía Jaime Toño Obando). Agregó que en la última semana han sido asesinadas ocho personas en ese departamento, lo que indicaría que el mencionado pacto redujo las muertes de combatientes involucrados en grupos ilegales, pero no la de líderes sociales, campesinos y miembros de la Fuerza Pública. En Nariño fueron asesinados recientemente cuatro personas integrantes de la comunidad Awá y otras dos personas en el municipio de Samaniego, entre ellos un periodista. “Parece que en algunas regiones de Nariño aún no se ha firmado la paz”, dijo Viteri.

Policías, las víctimas
En febrero de este año, integrantes del Eln asesinaron a los patrulleros Álvaro Martín Marín y Juan Carlos Barreto Guzmán en el municipio de El Tambo.

En junio de 2017 fueron heridos dos uniformados igualmente en Cumbal. Los patrulleros Jaider Hernández Ávila y Jeferson Inchuchala Lara fueron atacados por guerrilleros del Eln, quienes ocuparon los espacios que dejaron las Farc tras desmovilizarse.

Y en septiembre del año 2014 fueron asesinados dos policías también en Cumbal. El intendente Rigoberto Erazo y el patrullero Fabián Ríos Chará fueron asesinados por guerrilleros de la columna móvil Mariscal Sucre del frente 29 de las Farc.