Denuncia

Antioquia bajo amenaza: Frente 36 del EMBF asesina periodistas y líderes sociales

La misma estructura ha sido relacionada con el asesinato del líder social y concejal Juan Camilo Espinosa Vanegas, perpetrado el 16 de junio de 2025 en San Andrés de Cuerquia…

Análisis Urbano 7 min de lectura
Antioquia bajo amenaza: Frente 36 del EMBF asesina periodistas y líderes sociales

Antioquia, Colombia, 10 mayo de 2026.- El asesinato del joven periodista Mateo Pérez Rueda, de 24 años, volvió a encender las alarmas sobre la grave situación de orden público en el Norte de Antioquia y el riesgo que enfrentan líderes sociales, periodistas y defensores de derechos humanos en territorios donde operan estructuras armadas ilegales.

Mateo estudiaba Ciencia Política en la Universidad Nacional sede Medellín y también escribía poesía, mientras desarrollaba labores periodísticas enfocadas en denunciar la violencia y problemáticas sociales que afectan a la subregión.

De acuerdo con denuncias conocidas públicamente y versiones recopiladas por distintos medios y organizaciones sociales, miembros del Frente 36 del Estado Mayor de Bloques y Frentes (EMBF), estructura armada organizada señalada de operar bajo el mando de alias Calarcá, serían los responsables del crimen ocurrido en zona rural del municipio de Briceño, Antioquia.

La misma estructura ha sido relacionada con el asesinato del líder social y concejal Juan Camilo Espinosa Vanegas, perpetrado el 16 de junio de 2025 en San Andrés de Cuerquia, situación que ha generado nuevas voces que le exigen al presidente Gustavo Petro suspender la mesa de diálogos con el EMBF.

Un joven periodista comprometido con denunciar la violencia

Mateo Pérez Rueda estudiaba Ciencia Política en la Universidad Nacional sede Medellín y escribía poesía. Era hijo de una docente próxima a pensionarse y de un comerciante reconocido en Yarumal.

Según relató su padre, Carlos Pérez, a Blu Radio, Mateo trabajaba en múltiples oficios para sostener económicamente su proyecto periodístico independiente, llamado El Confidente.

De acuerdo con información publicada por El Colombiano, el joven trabajó como mensajero, vendió ensaladas y también ofreció jugos en el garaje de su casa para financiar su medio digital y continuar investigando temas relacionados con corrupción, manejo de recursos públicos y violencia en el Norte antioqueño.

Su primo, Jorge Rueda, recordó que Mateo inició en el periodismo a los 20 años en el medio Las Gafas de J y posteriormente creó su propio proyecto en Facebook, desde donde denunciaba situaciones que, según sus allegados, otros preferían callar.

El mismo periodista denunció públicamente en 2024 presiones y acoso judicial por parte de funcionarios públicos. Según citó El Colombiano, Mateo expresó entonces:

“Saben que cuando uno va a conciliar, ellos no lo hacen y deciden seguir el proceso para desgastarlo a uno”.

La última cobertura y su desaparición

Antes de ingresar a la zona rural de Briceño, Mateo recorrió diferentes instituciones del municipio buscando información sobre el orden público. Visitó el hospital, la estación de Policía y la Personería.

Según versiones conocidas por El Colombiano, tanto la Policía como la Personería le advirtieron que no debía salir del casco urbano debido a la situación de seguridad. Sin embargo, el periodista decidió desplazarse en motocicleta hacia la vereda Palmichal.

Posteriormente habría sido interceptado en el sector conocido como El Hoyo.

Testimonios recopilados por El Colombiano indican que Mateo fue sometido a interrogatorios y torturas frente a integrantes de la comunidad antes de ser asesinado por hombres pertenecientes al Frente 36, comandado en la zona por alias Primo Gay, señalado por habitantes como uno de los hombres más temidos de la subregión.

En el lugar quedaron abandonadas su motocicleta y su teléfono celular.

La búsqueda humanitaria

Ante la desaparición del periodista, el abogado, defensor de derechos humanos y periodista Sergio Mesa, junto al fotógrafo y reportero Jesús Abad Colorado, emprendieron una misión humanitaria hacia Briceño.

A través de su cuenta de X, Sergio Mesa relató que el jueves, desde las 5:00 de la mañana, decidieron viajar junto a la compañera sentimental de Mateo debido a la imposibilidad de ingreso de autoridades y organismos humanitarios al territorio.

Mesa narró que primero llegaron a Yarumal para reunirse con los padres y familiares del periodista, donde Jesús Abad Colorado grabó un video que posteriormente se viralizó en redes sociales, en el que la familia pedía acompañamiento estatal.

Según el relato publicado por Mesa, permanecieron en Briceño entre el mediodía y las 5:00 de la tarde hablando con autoridades, funcionarios y fuentes en terreno.

El defensor de derechos humanos aseguró:

“Nadie, absolutamente nadie, puede transitar las vías rurales de Briceño después de las 6:00 p.m.”

Hallazgo del cuerpo y reacción nacional

Luego de tres días de búsqueda, una misión humanitaria integrada por el CICR y la Defensoría del Pueblo encontró el cuerpo sin vida de Mateo Pérez.

La Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) confirmó que el joven se convirtió en el octavo periodista asesinado en Colombia durante el actual gobierno.

Por este crimen, las autoridades señalaron a Víctor Chalá como uno de los presuntos responsables, mientras la Gobernación de Antioquia anunció una recompensa de hasta 300 millones de pesos.

Velatones y homenajes

El asesinato generó rechazo nacional.

En Medellín, periodistas de distintos medios realizaron un homenaje junto a la Llama Eterna, en el sector de La Alpujarra. Allí, el Círculo de Periodistas de Antioquia dejó un mensaje contundente:

“No se mata la verdad matando periodistas”.

La jornada fue reseñada por la ONG Corpades a través de sus redes sociales.

En Yarumal, familiares, amigos y habitantes también realizaron una velatón en el parque principal del municipio para despedir al joven periodista.

Corpades escribió en X:

“Colombia hoy está en duelo por un joven de 24 años que, movido por la pasión por la verdad, se adentró en su territorio para exponer las realidades incómodas que afectan a su comunidad”.

https://twitter.com/corpades/status/2053295196343820519?s=20

Persisten las preguntas

El asesinato de Mateo Pérez vuelve a poner sobre la mesa la crítica situación de seguridad que enfrenta el Norte de Antioquia y el riesgo permanente para quienes denuncian violencia, corrupción y presencia de grupos armados ilegales en territorios históricamente golpeados por el conflicto.

Mientras avanzan las investigaciones judiciales, crecen las voces que exigen garantías reales para el ejercicio periodístico y protección efectiva para líderes sociales y defensores de derechos humanos en Colombia.

Fuentes: El Colombiano, Blu Radio, FLIP, Corpades y publicaciones de Sergio Mesa en X.

A.U.

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