Christa Pike sobrevive a dos intentos de ejecución con inyección letal en Tennessee
Christa Pike sobrevive a dos intentos de ejecución con inyección letal en Tennessee. La ONU pidió que Estados Unidos no vuelva a intentar aplicarle la pena de muerte.

ESTADOS UNIDOS, 1 de octubre de 2026 – Christa Gail Pike, condenada a muerte hace tres décadas por el asesinato de Colleen Slemmer, sobrevivió a dos intentos de ejecución mediante inyección letal en Tennessee, Estados Unidos, un hecho que generó desconcierto y llevó al alto comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, a pedir que las autoridades no intenten ejecutarla nuevamente.
Pike debía ser ejecutada el miércoles en la prisión de máxima seguridad Riverbend, en Nashville. Sin embargo, el procedimiento no produjo su muerte pese a que las autoridades penitenciarias aplicaron las dos tandas contempladas en el protocolo estatal.
El Departamento Correccional de Tennessee confirmó que Pike permanecía con vida después de recibir las dosis y que posteriormente fue trasladada a una instalación médica para recibir tratamiento.
La autoridad penitenciaria sostuvo que el personal encargado de la ejecución siguió el procedimiento establecido legalmente y explicó que la normativa vigente no permitía realizar nuevas intervenciones una vez agotadas las dos tandas previstas.
BBC Mundo reconstruyó el caso de Pike y las circunstancias que condujeron a que permaneciera durante casi tres décadas en el corredor de la muerte.
Pike tenía 18 años cuando, en enero de 1995, participó en el asesinato de Colleen Slemmer, una joven de 19 años que también estudiaba en el programa Job Corps de Knoxville.
Durante el juicio se estableció que Slemmer fue conducida hasta una zona aislada cercana al campus y sometida a una agresión prolongada antes de morir.
El crimen tuvo como trasfondo los celos de Pike, quien consideraba que Slemmer intentaba interferir en la relación que mantenía con su novio, Tadaryl Shipp.
Pike fue arrestada poco después y en 1996 fue declarada culpable de asesinato en primer grado y conspiración para cometer asesinato. Un jurado la condenó a muerte.
Durante los años siguientes, su defensa presentó diferentes recursos para impedir la ejecución.
Los abogados argumentaron, entre otros aspectos, que Pike tenía apenas 18 años cuando ocurrió el crimen y señalaron antecedentes relacionados con su salud mental, su infancia y los cambios que habría experimentado durante sus décadas en prisión.
Pese a esos recursos, Tennessee mantuvo vigente la condena y programó el procedimiento para el 30 de septiembre.
Lo que debía concluir con la aplicación de la pena capital tomó un rumbo inesperado cuando Pike sobrevivió a las dos tandas de inyección letal.
CNN en Español recogió los testimonios de personas que presenciaron el procedimiento en Tennessee y los relatos sobre lo sucedido dentro de la cámara de ejecución.
La supervivencia de Pike dejó además una situación jurídica y penitenciaria poco habitual: el protocolo previsto para aquella jornada había sido agotado, pero la condenada continuaba con vida.
La controversia adquirió rápidamente dimensión internacional.
El alto comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, reclamó este jueves que Tennessee suspenda definitivamente cualquier nuevo intento de ejecutar a Pike.
Türk calificó de “aborrecible y cruel” el sufrimiento físico y mental prolongado derivado de múltiples intentos fallidos de ejecución y señaló que continúan existiendo cuestionamientos relacionados con el derecho a un juicio justo.
El funcionario también aprovechó el caso para reiterar la oposición de Naciones Unidas a la pena capital y sostuvo que esta no tiene cabida en ninguna sociedad.
La petición de la ONU se produjo después de que el Departamento Correccional confirmara oficialmente que Pike había sobrevivido.
Antes del procedimiento, Naciones Unidas ya había expresado preocupación por su situación y por los antecedentes relacionados con su salud mental planteados por la defensa.
Tras lo ocurrido, la discusión dejó de estar centrada exclusivamente en si debía ejecutarse la sentencia y pasó también a abordar las consecuencias jurídicas y de derechos humanos que supondría intentar aplicar nuevamente la pena capital.
El caso adquiere además relevancia por tratarse de una mujer condenada a muerte en un sistema penitenciario donde las ejecuciones femeninas son excepcionalmente poco frecuentes.
Pike llevaba cerca de 30 años esperando la aplicación de su condena.
Su caso había atraído atención internacional incluso antes de la fecha programada para la ejecución por su edad cuando cometió el asesinato, los argumentos relacionados con su salud mental y el debate sobre la pena de muerte en Estados Unidos.
Ahora, la supervivencia a dos tandas de inyección letal abre un nuevo capítulo.
Las autoridades de Tennessee deberán determinar los pasos legales posteriores mientras Pike permanece con vida después de que el procedimiento previsto para ejecutar su condena no consiguiera causarle la muerte.
Naciones Unidas, por su parte, ha pedido que lo ocurrido marque el final definitivo de cualquier intento de aplicar la pena capital contra ella.
Este artículo incluye datos e información recopilada a partir del reporte original publicado por los portales de noticias de BBC Mundo, CNN en Español y Canal 12 Misiones.
A.U.
