Huawei llega a juicio en Nueva York tras ocho años de acusaciones de Estados Unidos
Huawei enfrenta en Brooklyn un juicio penal por presunto fraude bancario, violaciones de sanciones a Irán y robo de secretos comerciales. La empresa niega los cargos.

ESTADOS UNIDOS 10 de septiembre de 2026 – El gigante tecnológico chino Huawei Technologies enfrenta en un tribunal federal de Brooklyn, Nueva York, un ambicioso juicio penal promovido por Estados Unidos, después de ocho años de acusaciones que incluyen presunto fraude bancario, violaciones de sanciones comerciales contra Irán, apropiación de propiedad intelectual, lavado de dinero y obstrucción a la justicia.
El proceso comenzó esta semana y podría prolongarse durante varios meses. Huawei se declaró no culpable de las acusaciones y rechaza la tesis de los fiscales estadounidenses, en un caso que vuelve a situar a la compañía en el centro de las tensiones tecnológicas y comerciales entre Washington y Pekín.
Según informó Bloomberg Línea, el juicio comenzó el miércoles con los alegatos iniciales y constituye uno de los procesos judiciales más ambiciosos emprendidos por el Gobierno estadounidense contra una empresa china. La causa se remonta al primer mandato de Donald Trump y los primeros cargos fueron presentados hace ocho años.
Los fiscales acusan a Huawei de haber defraudado presuntamente a bancos internacionales, entre ellos HSBC y Citigroup, en operaciones relacionadas con supuestas violaciones de las sanciones comerciales estadounidenses contra Irán y Corea del Norte. Ninguna de esas entidades bancarias está acusada de irregularidades en este proceso.
La acusación también utiliza la ley federal RICO, habitualmente empleada en Estados Unidos para perseguir organizaciones involucradas en esquemas criminales. La Fiscalía sostiene que Huawei habría participado en una estrategia para apropiarse de propiedad intelectual perteneciente a seis compañías tecnológicas estadounidenses con el propósito de obtener ventajas competitivas.
Durante su intervención ante el jurado, el abogado del Departamento de Justicia Taylor Stout presentó las supuestas irregularidades como parte de una estrategia empresarial desarrollada durante años. Huawei rechaza esa interpretación y sostiene que el Gobierno estadounidense está construyendo su caso a partir de episodios aislados.
El abogado de la compañía, Brian Heberlig, aseguró, según Bloomberg Línea, que las acusaciones gubernamentales fueron seleccionadas de manera parcial y que la defensa buscará refutarlas durante el juicio. También sostuvo que los bancos conocían las relaciones comerciales de Huawei con Irán e incluso competían por manejar sus operaciones.
DiarioBitcoin detalla que una pieza importante del expediente es Skycom, una compañía de Hong Kong que los fiscales estadounidenses describen como una empresa utilizada por Huawei para realizar negocios en Irán y acceder a productos y tecnología estadounidenses sometidos a restricciones.
Según esa publicación, la acusación menciona una operación de 2010 por al menos 1,3 millones de euros relacionada con equipos de Hewlett-Packard destinados al mayor operador de telefonía móvil iraní. Los fiscales consideran que esos productos estaban sujetos a las restricciones comerciales estadounidenses.
Skycom habría estado vinculada con más de US$100 millones en transacciones en dólares procesadas a través del sistema bancario internacional. Los fiscales intentarán demostrar durante el juicio cuál era realmente la relación entre Huawei y esa empresa y si las instituciones financieras recibieron información engañosa.
El expediente incluye además acusaciones relacionadas con Corea del Norte y con el presunto robo de secretos comerciales de seis compañías tecnológicas estadounidenses. Huawei ha rechazado las imputaciones y sostiene que la narrativa general presentada por el Gobierno estadounidense es falsa.
Otro antecedente fundamental es el caso de Meng Wanzhou, directora financiera de Huawei e hija del fundador de la compañía. De acuerdo con DiarioBitcoin, Meng integró el consejo de administración de Skycom entre febrero de 2008 y abril de 2009 y fue detenida en Canadá en 2018 a petición de Estados Unidos.
Su arresto desencadenó una crisis diplomática entre Canadá y China. En 2021, Meng alcanzó un acuerdo con las autoridades estadounidenses que le permitió regresar a su país después de permanecer casi tres años bajo arresto domiciliario en Vancouver.
La jueza federal Ann Donnelly autorizó a la Fiscalía a informar al jurado sobre elementos incluidos en aquel acuerdo de enjuiciamiento diferido relacionados con las operaciones de Huawei en Irán y las comunicaciones con HSBC.
La utilización de la ley RICO eleva las posibles consecuencias del proceso. Esta legislación establece multas máximas para empresas de US$500.000 por infracción, pero también permite que los fiscales reclamen hasta el doble de las ganancias obtenidas ilícitamente mediante una trama que logren demostrar ante la justicia.
Los fiscales decidieron recientemente abandonar dos de los cuatro cargos relacionados con presuntas violaciones de sanciones comerciales para agilizar el proceso. Aun así, Bloomberg Línea señala que permanecen 12 cargos en juego y que el juicio podría extenderse hasta diciembre.
El proceso se desarrolla además en un momento particularmente sensible para las relaciones entre Washington y Pekín. Donald Trump y el presidente chino Xi Jinping tienen previsto reunirse en Washington el próximo 24 de septiembre, mientras la tregua comercial entre las dos mayores economías del mundo está programada para expirar en noviembre.
Huawei permanece desde hace años sometida a restricciones estadounidenses que limitan el acceso de la compañía a determinados productos y tecnologías. Washington ha argumentado razones de seguridad nacional, mientras la empresa y las autoridades chinas han rechazado esas acusaciones y cuestionado las medidas adoptadas contra el gigante tecnológico.
La decisión final corresponderá al jurado y al tribunal federal. La Fiscalía deberá demostrar los cargos presentados contra Huawei, mientras la compañía intentará probar que no existió la estrategia criminal descrita por Estados Unidos y que las operaciones cuestionadas han sido interpretadas de manera incorrecta.
Después de años de investigaciones, disputas diplomáticas y aplazamientos, el caso entra así en su etapa decisiva. Su resultado podría generar nuevas consecuencias jurídicas y financieras para Huawei, al tiempo que añade otro elemento de tensión a la competencia tecnológica y comercial entre Estados Unidos y China.
Con información de Bloomberg y Diario Bitcoin.
A.U.
