ONU documenta presencia de hasta 2.000 exmilitares colombianos en la guerra de Sudán
Una misión de la ONU documentó el despliegue de hasta 2.000 excontratistas militares colombianos junto a las RSF durante la guerra en Sudán.

SUDÁN 3 de septiembre de 2026 – Una misión independiente de Naciones Unidas documentó una red internacional que habría suministrado combatientes, armas, entrenamiento y apoyo logístico a las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) durante la guerra en Sudán, incluyendo el despliegue de hasta 2.000 excontratistas militares colombianos.
Según información publicada por Europa Press, el informe señala que los colombianos habrían operado drones, artillería y otras armas junto a unidades de las RSF en regiones como Darfur y Kordofán.
Los investigadores encontraron motivos razonables para considerar que entidades privadas, intermediarios y reclutadores que operan desde diferentes países facilitaron armas, tecnología militar y personal extranjero a las RSF. Entre las redes analizadas aparecen conexiones con Colombia y Emiratos Árabes Unidos, además de rutas logísticas a través de Chad, Libia y Somalia.
Associated Press señala que la investigación también encontró evidencia preliminar sobre posible apoyo extranjero con drones al Ejército sudanés, por lo que la participación externa en la guerra no estaría limitada únicamente a las RSF. Emiratos Árabes Unidos, por su parte, ha negado proporcionar apoyo militar a las fuerzas paramilitares.
La misión relacionó el respaldo extranjero con operaciones cada vez más sofisticadas y con ataques que han causado graves consecuencias para la población. Entre los hechos investigados figura un ataque de las RSF en Kalogi, Kordofán del Sur, donde murieron 114 personas, incluidos alrededor de 60 niños.
Los investigadores también analizaron ataques atribuidos al Ejército sudanés y advirtieron que algunas de las acciones cometidas por las partes podrían constituir graves violaciones del derecho internacional humanitario y crímenes de guerra.
La ONU pidió investigar no solamente a quienes ejecutan los ataques, sino también a las personas y entidades que financian, suministran o facilitan recursos para cometer posibles crímenes internacionales.
La misión reclamó además ampliar el embargo de armas actualmente aplicado en Darfur a todo Sudán y detener las transferencias militares cuando exista un riesgo significativo de que sean utilizadas para cometer violaciones.
La guerra entre el Ejército sudanés y las RSF comenzó en abril de 2023 y ha provocado una de las mayores crisis humanitarias del mundo, con millones de personas desplazadas y refugiadas.
Con información de Europa Press y Associated Press
A.U.
