Otro homicidio en El Carmen de Viboral: CORPADES denuncia asesinato de Jhon Didier y cuestiona medidas de seguridad
A través de su cuenta oficial en X, CORPADES alertó sobre el crimen y expresó su preocupación por la falta de información pública oportuna frente a los hechos de violencia que afectan al municipio.

Antioquia, Colombia, 22 octubre de 2026.- La violencia continúa generando preocupación en El Carmen de Viboral, municipio del Oriente antioqueño donde los recientes homicidios, entre ellos el de un niño de 13 años, han motivado nuevas denuncias de la Corporación para la Paz y el Desarrollo Social (CORPADES). La organización advierte sobre el deterioro de las condiciones de seguridad, la presencia de estructuras armadas ilegales y las dificultades de las autoridades para prevenir nuevos hechos violentos.
El caso más reciente denunciado por CORPADES corresponde al asesinato de Jhon Didier Zuleta Pulgarín, de 30 años, ocurrido el 20 de octubre, aproximadamente a la 1:20 de la madrugada, en la vereda La Chapa, sector La Loma, una zona rural ubicada a unos 40 minutos de la cabecera municipal de El Carmen de Viboral.
De acuerdo con la información suministrada por las autoridades, la víctima se desplazaba en motocicleta cuando habría sido interceptada por dos hombres que la obligaron a descender del vehículo. Posteriormente, los agresores le dispararon en repetidas ocasiones y huyeron del lugar.
El reporte conocido señala que el cuerpo presentaba heridas por proyectil de arma de fuego en la región frontal, occipital, escápula derecha y zona malar izquierda. La inspección técnica al cadáver estuvo a cargo de funcionarios del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de Rionegro.
Las autoridades también informaron que la víctima registraba antecedentes por tráfico, fabricación o porte de estupefacientes correspondientes a los años 2020 y 2023, así como por lesiones personales en 2019.
Entre las hipótesis preliminares que manejan los investigadores se encuentra un posible ajuste de cuentas relacionado con el expendio de estupefacientes. Sin embargo, esta versión continúa siendo materia de investigación y no constituye una conclusión judicial sobre los móviles del asesinato.
Según la información conocida, en esta zona del municipio se ha identificado presencia del grupo delincuencial El Mesa y de la subestructura Gener Morales del Ejército Gaitanista de Colombia (EGC), estructura armada organizada ilegal. No obstante, hasta el momento no se ha establecido judicialmente la participación de alguna de estas organizaciones en el homicidio de Jhon Didier.
A través de su cuenta oficial en X, CORPADES alertó sobre el crimen y expresó su preocupación por la falta de información pública oportuna frente a los hechos de violencia que afectan al municipio.
“Nuevo homicidio en El Carmen de Viboral deja gran preocupación entre los habitantes, también el silencio de las autoridades”, manifestó la organización.
En su denuncia, la corporación también advirtió que la comunidad reclama respuestas concretas frente a los problemas de seguridad y cuestionó que no se hubiera informado oportunamente sobre este nuevo asesinato.
Con este caso, El Carmen de Viboral acumularía 21 homicidios durante 2026, de acuerdo con el balance suministrado por CORPADES, una cifra que incrementa la preocupación por la persistencia de la violencia en sectores urbanos y rurales del municipio.
La situación adquiere especial relevancia por los hechos ocurridos recientemente en el barrio La Alhambra, donde dos personas fueron asesinadas en menos de una semana.
Uno de estos casos corresponde a un niño de 13 años que murió tras recibir un disparo en medio de un hecho violento registrado en ese sector urbano. Para entonces, el municipio acumulaba 18 homicidios durante 2026, cuatro más que los 14 contabilizados en el mismo periodo de 2025.
Posteriormente, el domingo 18 de octubre, fue asesinado Juan Andrés Zapata Narváez, de 29 años, quien recibió varios disparos mientras se encontraba en un establecimiento nocturno del mismo sector.
A estos hechos se suma ahora el homicidio de Jhon Didier en la vereda La Chapa, lo que evidencia que las recientes expresiones de violencia no se concentran exclusivamente en el casco urbano.
Para CORPADES, estos acontecimientos deben examinarse dentro de una problemática más amplia relacionada con las disputas por el control territorial, la presencia de organizaciones criminales y las economías ilegales, particularmente el microtráfico y la extorsión.
La corporación considera que la reiteración de homicidios en determinados sectores puede constituir un indicador de confrontaciones focalizadas por el dominio de territorios y rentas ilegales. Por esta razón, insiste en la necesidad de desarrollar investigaciones judiciales rigurosas que permitan establecer los responsables y las circunstancias de cada crimen.
La organización también ha cuestionado la efectividad de la política de seguridad del gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, especialmente frente a los resultados de la denominada tasa de seguridad y la persistencia de hechos violentos en diferentes municipios del departamento.
Desde su perspectiva, las medidas institucionales deben evaluarse no solo por el despliegue de unidades policiales o los anuncios de fortalecimiento de la seguridad, sino también por su capacidad para prevenir homicidios, anticiparse a las disputas criminales y garantizar la protección efectiva de las comunidades.
CORPADES sostiene que una estrategia centrada exclusivamente en el aumento de la presencia policial resulta insuficiente si no está acompañada de inteligencia territorial, investigación judicial, prevención de la violencia y presencia institucional permanente en las zonas más afectadas.
La corporación advierte, además, que las deficiencias en la respuesta estatal pueden favorecer la expansión de las estructuras ilegales y aumentar los riesgos para los habitantes, especialmente en territorios donde confluyen disputas criminales y actividades económicas ilícitas.
En sus pronunciamientos, CORPADES también ha denunciado lo que considera un veto por parte de la Gobernación de Antioquia y la Policía Nacional frente a sus advertencias y denuncias sobre la violencia en el departamento. Este señalamiento corresponde a la posición de la organización y no constituye una conclusión oficial sobre la actuación de dichas instituciones.
Las cifras del Oriente antioqueño reflejan igualmente la dimensión de la problemática. De acuerdo con el análisis realizado por CORPADES a partir de información del Sistema de Información Estadístico, Delincuencial, Contravencional y Operativo (SIEDCO) de la Policía Nacional, la subregión registraba 182 homicidios con corte al 14 de octubre de 2026.

Entre los hechos conocidos durante los días siguientes se encuentra el asesinato de Danny C. Q., ciudadano venezolano de 21 años, quien recibió disparos dentro de una barbería ubicada en el barrio Cantoncito, sector La Bomba, en la zona urbana de Marinilla, el miércoles 14 de octubre.
Otro homicidio se registró durante la tarde del sábado 17 de octubre en ese mismo municipio. En esta ocasión, un hombre fue asesinado con arma de fuego en la calle 28, cerca del Parque de las Guitarras, sector La Ramada.
A estos hechos se suman los asesinatos del adolescente de 13 años y de Juan Andrés Zapata Narváez en El Carmen de Viboral, así como el crimen de Jhon Didier en la vereda La Chapa.
Con los casos posteriores identificados en el balance suministrado, el Oriente antioqueño alcanzaría preliminarmente los 187 homicidios al 22 de octubre de 2026. Esta estimación requiere conciliación con el consolidado oficial del SIEDCO, particularmente por los hechos ocurridos en la fecha de corte.
El comportamiento de la violencia homicida en la subregión refuerza las advertencias de CORPADES sobre la necesidad de fortalecer las acciones preventivas, la coordinación institucional y las investigaciones dirigidas a identificar las dinámicas criminales que afectan a los municipios del Oriente antioqueño.
Ante los recientes acontecimientos, las autoridades anunciaron un incremento de las medidas de seguridad en El Carmen de Viboral con el propósito de prevenir nuevos ataques y contener la violencia.
Sin embargo, CORPADES insiste en que los anuncios de las autoridades deben traducirse en resultados concretos y verificables, especialmente en la reducción de los homicidios, el esclarecimiento de los crímenes y la protección de las comunidades expuestas a la presencia de estructuras armadas ilegales.
La organización considera necesario revisar el alcance y la efectividad de las estrategias departamentales de seguridad, así como fortalecer las acciones de prevención, inteligencia territorial e investigación judicial para impedir que las disputas criminales continúen afectando la vida cotidiana de los habitantes.
En este contexto, cabe recordar que CORPADES publicó el informe de derechos humanos sobre el Oriente antioqueño titulado “LA TIERRA SERÁ ARRASADA POR EL DESARROLLO: la convergencia entre actores armados, intereses económicos, desposesión territorial, violaciones a los derechos humanos y consolidación de poderes antidemocráticos”.
El documento advierte sobre los riesgos que representan las disputas por el control territorial en el Oriente antioqueño, una subregión donde, según el análisis de la corporación, convergen intereses relacionados con la expansión inmobiliaria, proyectos de gran escala como la propuesta de Área Metropolitana y la segunda pista del aeropuerto, además de intereses económicos, economías ilegales y el fortalecimiento de estructuras armadas organizadas ilegales.
Desde esta perspectiva, CORPADES plantea que la problemática de seguridad en el Oriente antioqueño no puede analizarse únicamente a partir de las cifras de homicidios, sino que requiere examinar las dinámicas territoriales, económicas y sociales que, de acuerdo con sus investigaciones, inciden en la violencia y generan riesgos para los derechos humanos de las comunidades.
Los recientes asesinatos registrados en el barrio La Alhambra y en la vereda La Chapa, sector La Loma, de El Carmen de Viboral, vuelven a poner en discusión la capacidad de las instituciones para anticiparse a los hechos violentos y garantizar la protección de la población. Para CORPADES, la persistencia de estos crímenes pone en evidencia las limitaciones de las medidas de seguridad anunciadas hasta ahora y la necesidad de adoptar acciones institucionales cuyos resultados puedan ser evaluados por la ciudadanía.
A esta preocupación se suma el cuestionamiento de la corporación por la falta de información pública oportuna sobre algunos hechos de violencia registrados en el municipio. En particular, CORPADES planteó una pregunta dirigida a las autoridades: ¿por qué no se había informado a la opinión pública sobre el asesinato de Jhon Didier?
El interrogante deja abierta una discusión sobre la transparencia institucional, el acceso de la ciudadanía a la información y la responsabilidad de las autoridades de comunicar oportunamente los hechos que afectan la seguridad de las comunidades.
Mientras avanzan las investigaciones, CORPADES mantiene su llamado a esclarecer los homicidios, fortalecer la protección de la vida y adoptar medidas efectivas frente a las dinámicas de violencia que afectan a El Carmen de Viboral y otros municipios del Oriente antioqueño.
A.U.
Nota de redacción y autoría
El presente artículo es una elaboración periodística propia de Análisis Urbano, desarrollada a partir de información suministrada sobre el homicidio de Jhon Didier, reportes de las autoridades, datos estadísticos del SIEDCO de la Policía Nacional y denuncias y análisis de CORPADES. Las hipótesis criminales se presentan como información preliminar y se mantiene la distinción entre cifras oficiales, balances de la organización y estimaciones posteriores.
