Cultura

Más de 500 personas protestaron frente al Museo Nacional por retiro de obras históricas: el Esmad estuvo presente

Más de 500 personas protestaron frente al Museo Nacional en Bogotá por el retiro de obras históricas. La presencia del Esmad generó cuestionamientos.

Laura P 6 min de lectura
Más de 500 personas protestaron frente al Museo Nacional por retiro de obras históricas: el Esmad estuvo presente

BOGOTÁ / COLOMBIA, 17 de octubre de 2026 – Más de 500 personas, según el reporte de El Espectador, participaron este sábado en un plantón frente al Museo Nacional de Colombia para rechazar el retiro de aproximadamente 30 piezas relacionadas con la memoria histórica, los movimientos feministas y LGBTIQ+, las víctimas de la violencia política y los procesos de paz. La jornada reunió a artistas, representantes del sector cultural, dirigentes políticos y ciudadanos, mientras unidades de la Policía antidisturbios permanecieron frente a la institución.

La manifestación fue convocada después de que el Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella ordenara desmontar objetos de las salas Hacer sociedad, Fuerza, fe y sustancia y Memoria y nación.

Entre los materiales retirados se encontraban referencias a las campañas presidenciales de Bernardo Jaramillo Ossa y Carlos Pizarro Leongómez, ambos asesinados en 1990, así como piezas relacionadas con la Asamblea Nacional Constituyente de 1991, el Acuerdo de Paz de 2016 y las reivindicaciones de derechos de las personas LGBTIQ+.

De acuerdo con El Espectador, que cubrió la movilización, los asistentes expresaron preocupación por las consecuencias de la decisión gubernamental sobre la representación de distintas memorias en el museo.

Durante el plantón, uno de los participantes manifestó su temor de que la asistencia a espacios culturales pudiera convertirse en motivo de vigilancia o identificación de ciudadanos.

«La memoria no se puede rodear de miedo», expresó ante los manifestantes.

El medio también recogió el testimonio de una trabajadora del Museo Nacional que solicitó mantener su identidad en reserva por temor a represalias.

La funcionaria expresó preocupación por la posibilidad de que la ciudadanía dejara de visitar la institución y aclaró que el retiro de las piezas no había sido una decisión de los trabajadores del museo.

«Lo que hay que hacer ahora es abrazar el museo, que no tiene por qué tener vacíos ni huecos», afirmó.

Entre los asistentes también había ciudadanos que aseguraron haber votado por De la Espriella, pero que ahora cuestionan la intervención gubernamental en las exposiciones.

Un profesor universitario, cuya identidad fue reservada por El Espectador, expresó su arrepentimiento por haber respaldado al mandatario y manifestó preocupación por el acceso de sus hijos a contenidos sobre la historia del país.

Otra participante, identificada como Dayana Fuentes, cuestionó los recursos públicos invertidos en las exposiciones retiradas y pidió que las piezas fueran restituidas.

La jornada contó con la presencia de antiguos funcionarios del sector cultural, entre ellos Juan David Correa y Patricia Ariza, quienes estuvieron al frente del Ministerio de Cultura durante el Gobierno de Gustavo Petro.

También participaron la exministra Susana Muhamad, la congresista Jennifer Pedraza y representantes de organizaciones sociales y culturales.

Según informó El País de Cali, la convocatoria comenzó a circular desde la noche del viernes bajo el lema de defensa de las artes, las culturas y las memorias.

Hacia las 12:30 de la tarde comenzaron a concentrarse ciudadanos y colectivos en las inmediaciones del museo.

Uno de los aspectos que generó controversia fue la presencia de unidades del Esmad frente al edificio.

El País reportó que agentes antidisturbios se ubicaron en la entrada de la institución durante la concentración pacífica.

Juan David Correa cuestionó públicamente esa presencia y dirigió un mensaje al alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán.

«¿Es necesario poner en la puerta de un Museo Nacional al Esmad, alcalde Carlos Fernando Galán?», preguntó el exministro.

Correa también afirmó que la decisión de retirar las piezas representa un desafío para el sector cultural y defendió el derecho de los ciudadanos a manifestarse pacíficamente.

En declaraciones recogidas por la agencia EFE y publicadas por Zona Cero, el exfuncionario aseguró que los asistentes acudieron para defender el arte, la cultura y el derecho a la memoria.

Por su parte, Jennifer Pedraza cuestionó el procedimiento utilizado para modificar las exposiciones.

«El Museo Nacional no es símbolo de Bogotá y del país por guardar una versión oficial y estéril de la historia. Es Nacional porque en él cabemos todos, todas y todes. Porque en él está toda la nación. La censura es de cobardes». De la cuenta de X @delmarpizarro.

En declaraciones a El Espectador, la congresista sostuvo que las muestras del Museo Nacional son resultado del trabajo de equipos multidisciplinarios y que las decisiones curatoriales no deberían depender exclusivamente de criterios políticos.

Pedraza calificó la intervención como un intento de censura y defendió la importancia de que las instituciones culturales permitan conocer distintas interpretaciones de la historia nacional.

Las críticas también fueron expresadas por organizaciones defensoras de los derechos de las personas LGBTIQ+.

Colombia Diversa manifestó preocupación por el retiro de materiales relacionados con las marchas del orgullo y los procesos de reconocimiento de derechos.

La organización recordó que estas experiencias también forman parte de la historia colombiana.

Caribe Afirmativo, por su parte, cuestionó la decisión y consideró que podría afectar la representación de las luchas sociales dentro de la memoria nacional.

El debate tiene como antecedente las declaraciones del presidente Abelardo de la Espriella sobre su propuesta de impulsar una «contrarrevolución cultural».

El mandatario había señalado que ordenó retirar de espacios públicos representaciones que considera una apología del terrorismo, entre ellas referencias a Carlos Pizarro, antiguo comandante del M-19 que participó en un proceso de paz y fue asesinado durante la campaña presidencial de 1990.

La ministra de Cultura, Paola Holguín, defendió la revisión de los contenidos del museo y sostuvo que los espacios culturales no deben promover el adoctrinamiento político ni interpretaciones sesgadas de la historia.

Sin embargo, los críticos de la medida consideran que retirar materiales sobre procesos políticos, sociales y culturales puede limitar la pluralidad de relatos históricos disponibles para la ciudadanía.

El Museo Nacional de Colombia, creado en 1823, es una de las instituciones museísticas más antiguas de América y conserva colecciones relacionadas con la historia, el arte y el patrimonio cultural del país.

Hasta el momento, los reportes periodísticos no han permitido establecer un inventario oficial definitivo de las piezas retiradas ni precisar su destino.

La movilización de este sábado amplió la controversia que comenzó con el desmonte de las exposiciones y puso en discusión tanto la intervención gubernamental en los espacios culturales como las garantías para la protesta ciudadana.

Aunque se reportó presencia de unidades antidisturbios, las fuentes consultadas no describen enfrentamientos ni actuaciones de dispersión durante la jornada.

Nota de redacción: Este artículo de Análisis Urbano incluye información recopilada a partir de las coberturas originales de El Espectador, El País de Cali y la agencia EFE, publicada por Zona Cero. Los testimonios de manifestantes, trabajadores del museo y dirigentes políticos corresponden a declaraciones obtenidas o recogidas por esos medios, no a entrevistas realizadas por Análisis Urbano.

A.U.

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