Única mujer tripulante del Ejército Nacional rompe esquemas en la Aviación Militar
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Vocación heredada y formación técnica excepcional
META, COLOMBIA. (3 OCT 2025) – En el marco de la conmemoración de los 30 años de la reactivación del arma de Aviación del Ejército Nacional, una suboficial ha marcado un hito: se trata de la única mujer tripulante de aviones militares actualmente activa en esta especialidad, quien además combina su rol operativo con funciones técnicas de mantenimiento aeronáutico.
Vocación heredada y formación técnica excepcional
La suboficial Recalde pertenece al segundo curso de mujeres del Arma, egresada de la Escuela de Suboficiales Sargento Inocencio Chincá, y es también Técnico en Mantenimiento Aeronáutico. Esta doble cualificación la convierte en pionera dentro de la Aviación del Ejército, donde no solo opera aeronaves, sino que también garantiza su correcto funcionamiento en cada misión.
Su vocación tiene raíces familiares. Es hija de un sargento mayor en uso de buen retiro y hermana de un capitán de Fuerzas Especiales. “La disciplina, el entrenamiento y el sacrificio que vi en ellos fueron mi mayor inspiración para incorporarme al Ejército”, comenta Recalde con orgullo.
Del arma de Inteligencia a su verdadera pasión: la Aviación
Inicialmente ingresó al Arma de Inteligencia Militar, pero luego de una comisión en Buenaventura (Valle del Cauca), fue postulada para ingresar a la especialidad aérea. Su experiencia previa como auxiliar de vuelo civil y su preparación técnica le permitieron superar el riguroso proceso de selección.
Hoy opera el Grand Caravan, una aeronave de transporte táctico, en la que cumple simultáneamente funciones como tripulante y técnico de mantenimiento. “Es un orgullo muy grande. Como soy la única mujer, en muchos lugares la gente se sorprende de verme en este rol”, afirma.
Una carrera entre el cielo, el deber y la inspiración femenina
En su más reciente misión, voló hasta el municipio de La Macarena (Meta), donde tuvo la oportunidad de sobrevolar Caño Cristales, el emblemático río de los siete colores. “Ir a esos lugares es lo que más me marca de esta experiencia; poder conocer y vivir de cerca la diversidad de nuestro país”, comparte.
Su preparación le permite identificar fallas en la aeronave durante la operación, una responsabilidad crítica que demuestra su competencia profesional. Tiene como objetivo alcanzar 3000 horas de vuelo y seguir fortaleciendo su formación académica.
“Actualmente soy la única mujer en esta especialidad, y eso me motiva a seguir adelante. Estos 30 años de la Aviación del Ejército Nacional también son una oportunidad para resaltar el espacio que se nos ha abierto a las mujeres”, subraya.
El respaldo de su familia, su motor más firme
Más allá de los logros operacionales y técnicos, Recalde reconoce que su mayor motivación ha sido su familia: “Desde el primer día que entré al Ejército, mi papá ha sido quien me orienta con sus consejos. Sé que está muy orgulloso de mí”.
Con disciplina, vocación y excelencia técnica, esta suboficial continúa abriendo camino para más mujeres en el Ejército, demostrando que el cielo también es territorio para la igualdad y el profesionalismo.
A.U.
La información contenida en este artículo de prensa corresponde a la narración de los hechos noticiosos objetivos, suministrados por los funcionarios encargados de adelantar las investigaciones penales al interior de la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación. Para el momento de la divulgación de este comunicado, la situación jurídica de la(s) persona(s) relacionada(s) se encuentra pendiente de resolver por la autoridad judicial competente, siempre bajo los preceptos de la presunción de inocencia, consagrados en el artículo 29 de la Constitución Política y el artículo 7º de la Ley 906 de 2004.
