[Video] Tren de Aragua en Colombia: capturan en Bogotá a uno de sus señalados cabecillas transnacionales
Más allá de la detención de un señalado cabecilla, el caso vuelve a poner sobre la mesa las advertencias que la Corporación para la Paz y el Desarrollo Social (Corpades) ha realizado sobre la presencia y expansión de estructuras del crimen organizado transnacional en Colombia.
![[Video] Tren de Aragua en Colombia: capturan en Bogotá a uno de sus señalados cabecillas transnacionales](https://analisisurbanoimg.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/08/Alias.jpg)
Bogotá, Colombia, 27 agosto de 2026.- Luis Saúl Pérez Nieto, conocido con los alias de ‘Páez’ o ‘Nairobi’, fue capturado en la localidad de Fontibón, en Bogotá, durante una operación contra las redes transnacionales del Tren de Aragua. El ciudadano venezolano es señalado por las autoridades como uno de los principales cabecillas de esta organización criminal en Perú y como hombre de confianza de alias ‘Niño Guerrero’.
La captura vuelve a poner bajo la lupa la expansión y movilidad internacional del Tren de Aragua, una estructura sobre cuya presencia en Colombia han existido advertencias en ciudades como Bogotá, Cúcuta, Bucaramanga y Medellín.
Alias ‘Nairobi’ se escondía en Fontibón
Según información conocida por El Tiempo, Pérez Nieto se encontraba escondido en el conjunto residencial Bella Luna, en Fontibón, muy cerca del aeropuerto internacional El Dorado. Las autoridades venían siguiendo sus movimientos hasta conseguir ubicarlo y ejecutar su captura.
El mismo medio informó que alias ‘Páez’, de 30 años y nacido en Venezuela, tendría una trayectoria criminal de por lo menos una década y habría escalado posiciones dentro del Tren de Aragua hasta convertirse en un cabecilla transnacional con injerencia en Centro y Suramérica.
Su captura adquiere especial importancia por la información que presuntamente manejaba sobre las conexiones, rutas, redes logísticas y mecanismos de coordinación utilizados por esta organización para desarrollar actividades ilegales en diferentes países.
De acuerdo con El Tiempo, las autoridades lo señalan de coordinar envíos de ketamina, cocaína y otros estupefacientes, además de participar en la articulación de extorsiones, homicidios selectivos y tráfico internacional de armas en corredores estratégicos de Sur y Centroamérica.
Infobae: era señalado como uno de los principales cabecillas en Perú
Por su parte, Infobae reportó la captura de Luis Saúl Pérez Nieto como la detención de un hombre señalado de ocupar una posición de máxima relevancia dentro del Tren de Aragua en Perú.
Según la información divulgada por ese medio, ‘Nairobi’ era considerado un hombre cercano a alias ‘Niño Guerrero’ y una de las principales figuras de la organización en territorio peruano.
Infobae también destacó la dimensión internacional de las actividades que las autoridades le atribuyen. El señalado cabecilla no habría limitado su actuación a Perú, sino que estaría relacionado con redes y operaciones desarrolladas en varios países de América.
Precisamente, la detención en Bogotá de un ciudadano venezolano señalado como cabecilla del Tren de Aragua en Perú evidencia una de las principales características del fenómeno: la capacidad de sus integrantes para desplazarse entre países, establecer conexiones y mantener actividades criminales que trascienden las fronteras nacionales.
Una historia ligada a la cárcel de Tocorón
El Tiempo informó que la trayectoria de alias ‘Páez’ dentro del Tren de Aragua estaría estrechamente vinculada con la cárcel de Tocorón, en Venezuela, establecimiento penitenciario considerado durante años uno de los principales centros de operaciones de la organización.
Según el expediente conocido por ese diario, en 2023 Pérez Nieto habría escapado de esa prisión junto con alias ‘Niño Guerrero’.
Después de su salida de Tocorón habría continuado ascendiendo dentro de la estructura. Entre 2025 y 2026, de acuerdo con la documentación reseñada por El Tiempo, habría asumido funciones de coordinación relacionadas con el tráfico de armas de fuego desde Venezuela hacia Perú, Chile, Bolivia y Ecuador, además de conexiones con Estados Unidos.
La investigación deberá establecer ahora cuáles de esas rutas continuaban activas, qué personas estaban bajo su coordinación y si utilizó territorio colombiano como punto de enlace para mantener esas operaciones.
¿Qué hacía alias ‘Páez’ en Colombia?
Su presencia en Bogotá constituye uno de los principales interrogantes de la investigación.
El Tiempo reportó que, según las autoridades, la llegada de Pérez Nieto a Colombia no sería fortuita. El señalado cabecilla presuntamente se encontraba en el país para mantener control sobre corredores y fronteras estratégicas de Sur y Centroamérica mientras continuaba moviendo negocios transnacionales del Tren de Aragua.
Esta hipótesis deberá ser profundizada por los investigadores para establecer cuánto tiempo permaneció en Colombia, cuáles eran sus contactos, quién facilitó su alojamiento y qué tipo de operaciones pudo coordinar desde Bogotá.
La cercanía del lugar donde se ocultaba con el aeropuerto internacional El Dorado también será un elemento que las autoridades podrán analizar dentro de la reconstrucción de sus movimientos, aunque por sí misma esa circunstancia no demuestra la utilización de la terminal aérea para actividades ilícitas.
Semana: operación conjunta de Policía, Fiscalía y DEA
Semana informó que la captura fue resultado de una operación interagencial en la que participaron la Policía Nacional, la Fiscalía General de la Nación y la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA).
El medio señaló que la acción se desarrolló dentro de los mecanismos de cooperación entre Colombia y Estados Unidos para combatir las redes internacionales del Tren de Aragua.
Semana también reseñó las declaraciones del presidente Abelardo De La Espriella, quien presentó a Luis Saúl Pérez Nieto como socio y hombre de confianza de alias ‘Niño Guerrero’, fundador y principal referente del Tren de Aragua.
Según la información publicada por Semana, las autoridades relacionan al detenido con actividades de narcotráfico y, particularmente, con redes relacionadas con ketamina, además de otros delitos atribuidos a la organización.
Presidente De La Espriella confirmó la captura
El presidente Abelardo De La Espriella confirmó públicamente la operación a través de su cuenta oficial en X y calificó la detención como un golpe contra el Tren de Aragua.
El mandatario identificó a ‘Páez’ o ‘Nairobi’ como cabecilla principal de la organización en Perú y hombre de confianza de alias ‘Niño Guerrero’.
De acuerdo con la declaración presidencial reseñada también por Semana, el capturado estaría encargado de articular extorsiones, tráfico internacional de armas, homicidios selectivos y narcotráfico en corredores estratégicos de Sur y Centroamérica.
De La Espriella manifestó además que el señalado cabecilla era requerido por autoridades estadounidenses y aseguró que Colombia no será utilizada como refugio por integrantes del crimen transnacional.
Las conductas atribuidas al detenido deberán ser sustentadas por las autoridades dentro de los procesos judiciales correspondientes.
Estados Unidos lo requiere con fines de extradición
El Tiempo informó que Pérez Nieto era requerido por Estados Unidos y que el 25 de agosto de 2026 fue expedida en su contra la orden de captura número 1.447 con fines de extradición.
Según el reporte, el requerimiento estaría relacionado con los delitos de concierto para delinquir, terrorismo, lavado de activos y tráfico de drogas.
Después de la captura, uno de los procedimientos que tendrán que adelantar las autoridades colombianas será precisamente la definición del trámite de extradición solicitado por Estados Unidos.
La cooperación de la DEA en el operativo, reseñada por Semana, adquiere especial importancia dentro de ese contexto y evidencia el interés de las autoridades estadounidenses en el detenido y en las redes internacionales que presuntamente integraba.
La captura revive las advertencias de Corpades en Colombia
Más allá de la detención de un señalado cabecilla, el caso vuelve a poner sobre la mesa las advertencias que la Corporación para la Paz y el Desarrollo Social (Corpades) ha realizado sobre la presencia y expansión de estructuras del crimen organizado transnacional en Colombia.
Luis Fernando Quijano Moreno, presidente de Corpades, analista del conflicto urbano-rural y estudioso de las transformaciones del crimen organizado, ha insistido en que existen movimientos del Tren de Aragua en territorio colombiano y ha mencionado ciudades como Cúcuta, Bucaramanga, Bogotá y Medellín entre los lugares que requieren especial seguimiento.
Para Quijano, el fenómeno no puede analizarse simplemente como la llegada de delincuentes extranjeros que actúan aisladamente. Su preocupación se concentra en la posibilidad de que integrantes de una estructura transnacional logren insertarse progresivamente en las dinámicas criminales de diferentes territorios.
Las “estaciones” del Tren de Aragua
Quijano utiliza el concepto de “estaciones” para explicar la manera en que, según su análisis, el Tren de Aragua podría avanzar mientras sus integrantes se desplazan por diferentes países y ciudades.
A medida que algunos de sus miembros llegan a nuevos territorios, sostiene, pueden establecer puntos clandestinos que progresivamente adquieren logística, recursos económicos, armamento, contactos y conocimiento del terreno.
Para el presidente de Corpades, uno de los elementos más preocupantes es precisamente ese aprendizaje territorial.
Una organización que inicialmente desconoce las características de una ciudad puede comenzar a identificar barrios, rutas, economías ilegales, redes de corrupción, puntos de distribución de drogas, zonas de explotación sexual y estructuras delincuenciales que ya ejercen influencia.
Ese conocimiento puede convertirse posteriormente en una herramienta para aumentar su capacidad criminal.
De “campaneros” a integrantes del engranaje criminal
Según Quijano, algunos integrantes pueden comenzar desempeñando funciones aparentemente menores dentro de estructuras criminales locales, entre ellas labores de vigilancia o “campaneo”.
Posteriormente podrían participar en extorsiones, tráfico de drogas y actividades relacionadas con prostitución y explotación sexual, entre otras economías ilegales.
El presidente de Corpades también ha advertido sobre la comercialización de marihuana, cocaína y sustancias sintéticas en territorios específicos.
Para Quijano, el riesgo aumenta cuando estas personas dejan de ser actores externos y comienzan a integrarse dentro del engranaje criminal de barrios, comunas y corregimientos.
Organizaciones locales podrían estar creando a sus futuros competidores
Una de las advertencias más fuertes de Corpades se refiere a la relación que puede surgir entre estructuras criminales colombianas y actores transnacionales.
Quijano sostiene que la presencia de grupos de 20, 30, 50 e incluso hasta 100 personas, en su mayoría extranjeras y principalmente venezolanas, vinculadas a actividades ilícitas dentro de determinados territorios, constituye una señal que las autoridades deberían analizar cuidadosamente.
Su preocupación es que, al permitirles participar dentro de las economías criminales locales, las propias organizaciones asentadas en Colombia puedan terminar proporcionándoles conocimiento sobre rutas, mercados ilegales, mecanismos de control y características del territorio.
En ese escenario, estructuras locales podrían estar fortaleciendo a quienes eventualmente tendrían capacidad para convertirse en sus competidores.
Según Quijano, este proceso puede desarrollarse rápidamente, especialmente cuando algunos integrantes logran insertarse en el tejido social de ciudades como Medellín, Barranquilla y Bogotá.
Corpades cuestiona la capacidad de inteligencia frente al fenómeno
Quijano también ha cuestionado la preparación institucional colombiana para comprender una estructura criminal de características transnacionales.
El analista señala que mientras en Estados Unidos las autoridades buscan identificar quiénes son los jefes, subjefes y coordinadores del Tren de Aragua y establecer su participación en delitos como hurtos, homicidios, extorsiones, narcotráfico y explotación sexual, Colombia necesita fortalecer la capacitación de sus organismos de inteligencia.
Su llamado incluye a las unidades de inteligencia policial, militar y a la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI).
Para el presidente de Corpades, uno de los principales errores sería reducir el Tren de Aragua a la categoría de una banda delincuencial convencional, desconociendo su capacidad de movilidad, adaptación y articulación internacional.
Una organización que trascendió las fronteras venezolanas
El Tren de Aragua tiene sus orígenes en Venezuela y consolidó una parte fundamental de su estructura alrededor de la cárcel de Tocorón.
Con el paso de los años, integrantes de la organización comenzaron a aparecer vinculados con actividades criminales en otros países de América Latina.
La información aportada por El Tiempo, Infobae y Semana alrededor de la captura de ‘Páez’ o ‘Nairobi’ permite dimensionar precisamente esa característica transnacional: un venezolano señalado como hombre cercano a ‘Niño Guerrero’, considerado cabecilla de la estructura en Perú, localizado en Colombia y requerido por Estados Unidos.
Para Corpades, el fenómeno debe ser estudiado teniendo en cuenta los movimientos hacia Colombia, Perú, Chile, México y Estados Unidos, así como la posibilidad de interacción con organizaciones criminales previamente establecidas en esos países.
La criminalidad no representa a los migrantes venezolanos
El análisis de la expansión del Tren de Aragua requiere una precisión fundamental: los integrantes de esta organización criminal no representan a la población migrante venezolana.
Quijano ha señalado que, aunque existen ciudadanos venezolanos vinculados con actividades criminales, estos constituyen una minoría frente a la enorme cantidad de personas que llegaron a Colombia buscando reconstruir su vida social, laboral, económica y familiar.
Miles de migrantes venezolanos trabajan, estudian, forman familias y desarrollan actividades legales en Colombia sin relación alguna con organizaciones criminales.
Incluso, integrantes de esa comunidad pueden convertirse en víctimas de las propias estructuras transnacionales y verse obligados a guardar silencio ante amenazas que pueden alcanzar también a familiares o conocidos que permanecen en Venezuela.
Diferenciar criminalidad y migración resulta indispensable para evitar estigmatizaciones y generalizaciones contra toda una nacionalidad.
¿Qué información puede dejar la captura de ‘Nairobi’?
La detención de Luis Saúl Pérez Nieto puede tener una importancia que trasciende la captura individual.
Como reseñó El Tiempo, las autoridades consideran especialmente valioso el conocimiento que presuntamente tendría sobre conexiones, rutas, redes logísticas y mecanismos de coordinación utilizados por el Tren de Aragua.
Por su parte, la caracterización realizada por Infobae sobre su posición dentro de la estructura en Perú permitirá contrastar las investigaciones desarrolladas en ese país con la información que recopilen ahora las autoridades colombianas.
A ello se suma la cooperación internacional reseñada por Semana, particularmente la participación de la DEA y el requerimiento estadounidense contra el capturado.
La investigación deberá establecer cuáles eran sus contactos en Colombia, Perú, Venezuela y otros países; qué comunicaciones mantenía; cómo se financiaban las operaciones que presuntamente coordinaba; qué rutas eran utilizadas para movilizar armas y drogas y si existían células bajo sus órdenes.
¿Colombia era refugio o centro de operaciones?
Otro interrogante fundamental consiste en determinar qué papel cumplía Colombia dentro de los movimientos de alias ‘Nairobi’.
La investigación deberá establecer si Pérez Nieto simplemente se ocultaba en Bogotá para evadir a las autoridades o si, por el contrario, utilizaba territorio colombiano para coordinar operaciones internacionales.
También será necesario determinar quiénes facilitaron su permanencia en Fontibón, cuánto tiempo llevaba residiendo allí y qué contactos mantuvo durante ese periodo.
Los investigadores podrán analizar dispositivos electrónicos, comunicaciones, movimientos migratorios, transacciones financieras y demás elementos obtenidos legalmente dentro del proceso para reconstruir su red de relaciones.
Una captura que refuerza las alertas sobre el crimen transnacional
Los reportes de El Tiempo sobre sus presuntas rutas y operaciones, la información de Infobae sobre su posición dentro del Tren de Aragua en Perú y los detalles entregados por Semana acerca de la operación conjunta con la DEA permiten observar diferentes dimensiones de un mismo fenómeno.
A esas informaciones se suman las advertencias que Corpades y Luis Fernando Quijano Moreno han venido realizando sobre la necesidad de estudiar con mayor profundidad la presencia, movilidad y eventual inserción territorial del crimen organizado transnacional en Colombia.
La captura de un señalado cabecilla internacional en un conjunto residencial de Bogotá representa un resultado operativo, pero también obliga a establecer qué había detrás de su permanencia en el país.
Determinar sus contactos, redes de apoyo y posibles conexiones con estructuras colombianas será tan importante como esclarecer las conductas individuales que le atribuyen las autoridades.
La investigación y los eventuales procesos judiciales deberán establecer finalmente la responsabilidad de Luis Saúl Pérez Nieto, el alcance real de su posición dentro del Tren de Aragua y las operaciones que presuntamente coordinaba en Colombia y otros países.
Con información de El Tiempo, Infobae, Semana, Corpades, Luis Fernando Quijano Moreno y fuentes oficiales.
A.U.
