“Paz Total es hablar con la Oficina, porque el camino correcto es el diálogo”: Senador Cepeda

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Medellín, Colombia, 30 noviembre de 2021.- La estrategia de la captura y la incautación fracasó hace algunos años. Está demostrado que las organizaciones criminales no se amilanan ante las capturas, porque viene el recambio. Y ante las incautaciones, hay más producción y compra.

Sin embargo, las instituciones del Estado persisten en esa táctica fallida por alguna extraña y poderosa razón. Bueno, no es tan extraña. En la capital antioqueña, desde la década pasada, los bandidos afirmaban que “el combo más bravo de Medellín es la Sijín”. También decían que los policías pagaban por información sobre cada nueva plaza de vicio, porque luego se acercaban a ella pedir “vacuna” a los delincuentes para dejarlos trabajar.

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En zonas rurales ocurre igual, pero el cobrador es el Ejército Nacional. Soldados custodian el transporte de drogas, mientras que sus superiores cobran a los cabecillas de estructuras criminales que a su vez cuidan a narcotraficantes: todo un entramado delictivo que no se puede descubrir, porque rodarían cabezas, literalmente.

El enfrentamiento, los combates, las hostilidades, favorecen a los señores de la guerra, a quienes venden armas y municiones. Para ellos no es importante desmontar, desarticular bandas, combos y estructuras que causan caos, zozobra, temor y muerte en las principales ciudades del país, no. Prefieren que persista el crimen urbano y rural, la Oficina, las Autodefensas Gaitanistas, los Caparros, el crimen transnacional con rostro mexicano, brasileño, hondureño, la Ndrangheta italiana, la mafia albanesa, entre otros.

Foto de Análisis Urbano.

Que mueran hombres, pero que no muera el negocio. Así las cosas, el escenario nunca va a cambiar, porque hay personas interesadas en que el negocio perviva.

Es por esa razón que el diálogo es la vía correcta para acabar con tantos años de crimen ligado a estructuras criminales. Así lo propuso el defensor de Derechos Humanos Iván Cepeda Castro este fin de semana en la ciudad de Medellín.

El también actual senador por el Polo Democrático Alternativo sostuvo que la mejor manera de desactivar a las estructuras delincuenciales es hablando, discutiendo con los contrarios y no mediante políticas exclusivamente penales y de persecución penal.

Para explicar por qué el diálogo es el camino, Cepeda Castro, quien desde marzo de 2021 hace parte del Pacto Histórico, recordó una historia real ocurrida en 2015. Resulta que ese año llegó a manos del senador una carta de alias Otoniel, en la que se proponía un diálogo con el presidente Juan Manuel Santos. Él se la entregó al presidente de ese momento y se comenzó un proceso. Las Autodefensas Gaitanistas de Colombia, AGC o Clan del Golfo, designaron tres voceros. Y se comenzó ese camino.

La primera exigencia del Gobierno fue que las AGC o Clan del Golfo ante el Fiscal General de la Nación, -primero estuvo el fiscal encargado Jorge Fernando Perdomo y luego Néstor Humberto Martínez-, hiciera una narración lo más detallada posible de qué era como organización.

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“Yo estuve en la reunión en la que ellos relataron que son una organización supremamente poderosa. Miles de personas que tienen una combinación muy extraña de historias: lo que fue el EPL, lo que fueron los paramilitares y lo que son ellos hoy, una base social, cierto tipos de ayudas asistenciales a las comunidades donde están, unas relaciones un poco clientelares también y obviamente también de control. Y en un momento recuerdo que uno de esos voceros dijo: a ver doctor Néstor Humberto, para que usted entienda bien que somos, nosotros somos como la Dian. Nosotros somos una Dian que le cobra a los narcotraficantes el tener bodegas, insumos, precursores químicos, laboratorios, cuidar los cultivos, tenemos dos puertos por donde sale la cocaína. Y esa Dian, tiene otra Dian encima, que es la de las Fuerzas Militares, entonces nosotros también tenemos que pagar un impuesto”, narró Iván Cepeda.

Esos voceros estuvieron de visita en La Habana, en la que aseguraron que no atacarían las zonas de concentración, que luego se convirtieron en las ETCR, donde se instalaron las Farc después de la desmovilización.

El gobierno pidió un informe de esa organización, como un gesto de confianza, y ellos hicieron llegar efectivamente un informe detallado sobre el poder que ha acumulado esa estructura.

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El proceso avanzó. Y en una de las reuniones con el presidente Santos un ministro se le acercó al senador y le dijo: “Ay, a mí me da ternura al ver su ingenuidad por creer que eso se va a poder sacar a adelante. Porque este proceso tiene muchísimos enemigos. Hay militares a los que no les interesa para nada que se desmovilice el Clan del Golfo”, dijo Cepeda. Y efectivamente eso ocurrió.

Luego se presentó una Ley, que fue la 1908 de 2018, que en lugar de facilitar la desmovilización, alejó las posibilidades de esa entrega de alias Otoniel y de al menos mil hombres de las AGC. Y la captura de alias Nicolás definitivamente sepultó esa posibilidad.

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“Estuvimos a un ápice de lograr que mil hombres junto a Otoniel se entregaran en guarniciones militares. Pero se hizo hasta lo imposible para evitarlo. Y algún día habrá que escribir sobre ese episodio tan doloroso en el cual miles de vida se hubieran podido ahorrar. Entre ellas la de los líderes sociales que han sido asesinados por el Clan del Golfo”, lamentó el senador Cepeda, quien recordó que emprender otro camino significó la muerte de muchos ciudadanos en el país.

El diálogo es el camino, hablar con la Oficina es Paz Total

De lo anterior, el senador Iván Cepeda concluyó que el diálogo es el camino correcto. “Hay que hacer un proceso. Hay que hablar con ellos, hay que hablar con la Oficina de Envigado, hay que hablar con todos los sectores que quieran, no en una negociación -esa es con el ELN-, pero sí un proceso de diálogo para lograr lo que hemos denominado Paz Total”.

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Iván Cepeda resaltó que esa es su propuesta programática. “Que no quepa duda, vamos a hacer todos los esfuerzos necesarios para desactivar ese tipo de factores mediante el diálogo y mediante no una política exclusivamente penal y de persecución penal. Ese es el gran cambio que no se quiere que se dé en Colombia. Cuando yo digo que la ideología de la seguridad es una ideología de Estado es que le temen a que pueda haber realmente éxito por la vía de los diálogos, y que se desactive la máquina, de las cárceles, de cada vez un aparato militar más grande, de tener paramilitares en todos los resquicios del país, de tener una inteligencia que se nos meten en nuestros hogares. Ese es el cambio que vamos nosotros a lograr con un gobierno distinto”.

Los jóvenes y la política


En una segunda intervención, el candidato al senado por el Pacto Histórico se refirió al liderazgo de los jóvenes.

“Yo comparto plenamente el llamado de que los jóvenes no deben renunciar a su rebeldía, a ser críticos, a no dejarse convencer y no dejarse timar. Y al mismo tiempo hago una acotación sobre esa pedagogía y es que hay que diferenciar claramente el escepticismo y la crítica, frente a las instituciones, a la corrupción política, a los partidos tradicionales, a los liderazgos tradicionales y el apoliticismo. Es decir, son dos cosas distintas”, advirtió.

Cepeda Castro fue enfático al señalar que la política se puede ejercer de manera honesta, pues la política puede transformar las sociedades. “Y la mejor prueba de que eso es así es que hay miles de nuestros dirigentes, mujeres y hombres, de los mejores a los cuales hay que ir a visitar a los cementerios, porque fueron tan coherentes, tan incomprables que tuvieron que asesinarlos para que no pudieran seguir adelante. Y eso se lo tenemos que decir a los jóvenes, hay que recordarles quién fue Bernardo Jaramillo, quienes han sido todas las generaciones de lideresas y líderes sociales que han muerto en este país por sacar adelante unas ideas”, dijo.

Destacó que el problema no es contra la política en general, “es contra cierto tipo de políticas y de políticos y esa diferencia hay que lograr que la gente joven la entienda bien y que no descarte la política como una forma efectiva, eficaz, tal vez la más eficaz de transformar la realidad social, económica y cultural de este país”.

Finalmente destacó que de los jóvenes se pueden aprender muchas cosas. “Eso hace parte por supuesto de un acceso a la información. Y aquí sí debo decir que en lugar de nosotros darles clases a los jóvenes de cómo romper ese cerco informativo más bien tenemos que aprender de ellos cómo se manejan las redes sociales y organizarlos bien todos los jóvenes para que ellos sí nos den cátedra de cómo podemos tener una mejor comunicación alternativa. Los que tenemos un poquito más de años y alguna experiencia en algunas cosas también podemos aprender mucho de los jóvenes. Y de eso se trata de una pedagogía mutua”, puntualizó el senador Cepeda.

Artículo elaborado con el apoyo de:

La Nueva Prensa

Antioquia Crítica

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