Hemos vivido periodos muy difíciles. La guerra fría de la Oficina ha sido una realidad. Las dos líneas militares han estado enfrentadas y esto ha desembocado en lo que hemos llamado la guerra de las bandas.

Toda la parte occidental de la ciudad se ha visto afectada por este conflicto. La comuna 10 también, son más de 46 homicidios hasta hoy. Vemos una confrontación que también se podría estar extendiendo a la comuna 5, Castilla; a la comuna 4 de Aranjuez, a la comuna 8 Villa Hermosa. Y definitivamente eso ha mostrado que el conflicto urbano es violento en la ciudad de Medellín.

Hay una fuerte estrategia que ha implementado el señor gobernador de Antioquia, Luis Pérez Gutiérrez, el señor alcalde de la ciudad de Medellín, Federico Gutiérrez, el comandante de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, obviamente orientando a sus hombres y mujeres, general Eliécer Camacho, y la participación también activa de la Séptima División en cabeza del brigadier general Juan Carlos Ramírez Trujillo y el brigadier general Juvenal Díaz Mateus, nuevo comandante de la Cuarta Brigada del Ejército Nacional. Obviamente no podemos olvidar acá que también ha estado participando la Fiscalía General de la Nación con su Dirección Nacional Antibacrim, en cabeza de la doctora Claudia Carrasquilla Minami.

Esto es real, esa estrategia con todos sus bemoles, con todos sus errores, si le ha faltado, si se debió haber redireccionado, también ha dado sus frutos, la captura de jefes de la Oficina, de subjefes, de mandos medios, de coordinadores y de la base de la Oficina. Realmente ha sido una lucha prolongada durante años.

El crimen urbano representado en la Oficina obviamente nos ha dejado 306 homicidios a la fecha, en la ciudad de Medellín, buena parte de ellos ha sido producto de este conflicto entre las dos líneas de la Oficina.

¿Qué son las dos líneas de la Oficina?

Por un lado tenemos la llamada Alianza Criminal del Norte que agrupa la mayor parte de las bandas del Norte del Valle de Aburrá, con epicentro en el municipio de Bello. Bandas muy poderosas o estructuras del crimen muy poderosas en la comuna 6 (Doce de Octubre), en la comuna 8 (Villa Hermosa) y que incluso tienen gran participación en la comuna 10 (Centro de Medellín). Se habla también de la comuna 15 (Guayabal) donde está la banda la Raya y uno de los lugares que se ha denominado el gran fortín, que es la comuna 16 (Belén), un gran fortín de la Alianza Criminal del Norte.

A ellos les hace oposición la llamada Línea Minoritaria o como la hemos denominado nosotros la Confederación Criminal de Medellín, La Terraza, asociada con los Pesebreros que están en comuna 7 (Robledo), en comuna 13 (San Javier), en la comuna 12 (La América) y que fueron expulsados de la comuna 16 (Belén). Se dice que incluso que la Oficina de San Pablo estaría ahí.

Aquí, ellos, generaron la guerra fría de la Oficina que nos dejó 306 homicidios. Vale la pena decir que hay que hacerle un fuerte reconocimiento a la institucionalidad. Ya habíamos hablado del Gobernador de Antioquia, del señor alcalde de la ciudad de Medellín, de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá en cabeza del general Eliécer Camacho e incluso, podríamos vincular al señor general Óscar Antonio Gómez Heredia, comandante de la Regional 6, al Ejército Nacional con su general Juvenal Díaz Mateus en la Cuarta Brigada, y con  quien salió que hoy está en la comandancia de la Séptima División, brigadier general Juan Carlos Ramírez Trujillo. Ellos activaron al lado de la Fiscalía General una fuerte arremetida contra el crimen, ya lo habíamos dicho. Pero vale repetir, porque eso ha servido para lo que en este momento desde Análisis Urbano les anunciamos.

Nos tomamos un tiempo, porque debíamos constatar que fuera cierto lo que estaba ocurriendo en el bajo mundo, que fuera cierto que se estuviera presentando algo diferente al enfrentamiento, a las alianzas, al modo de operar del crimen urbano.

Hoy le podemos hacer un anuncio importante al país, un anuncio importante a Antioquia, al Valle de Aburrá y a Medellín:

La guerra de la Oficina, el enfrentamiento de las líneas militares de la Oficina, según nuestras fuentes, ha cesado. Se ha acabado la guerra fría. No llegamos a la guerra abierta de la Oficina, no llegamos a ese periodo del 2007 al 2011 que nos dejó más de 8 mil homicidios.

Podemos decir, que hoy se acaba la guerra de la Oficina, que hoy hay una orden perentoria de que las bandas cesen toda actividad militar, que desde hace dos meses vienen dialogando la Línea 60 y la Línea 40 o la Alianza Criminal del Norte y la Confederación Criminal de Medellín. Vienen dialogando y se han puesto de acuerdo, han cesado toda operatividad militar, han ordenado a sus bandas que cesen cualquier actividad militar, cualquier homicidio, cualquier ataque sicarial, cualquier enfrentamiento armado.

Esperamos que esto sea cierto. Estamos convencidos de que esto es cierto. Pero permítanme decirles algo. Este trabajo poderoso que hizo la institucionalidad de obligar a que la Oficina se sentara a dialogar, a que sus líneas se sentaran a dialogar, también ha tenido otro punto muy importante: Desde las cárceles de Colombia, los jefes de la Oficina, los subjefes de la Oficina, han ayudado a mediar a que cesara la confrontación y hoy podemos decir que desde la gente que está en las cárceles de la Terraza, uno de los grupos más poderosos, más importantes y más antiguos de Medellín, el Valle de Aburrá y Antioquia.

Desde el norte de Medellín, del Valle de Aburrá, desde Bello y desde otras partes, incluso, desde comuna 7, comuna 13, jefes poderosos han ayudado a que pare la confrontación de la Oficina.

Desde Corpades, desde Análisis Urbano, queremos invitar a la sociedad en general, queremos invitar a la institucionalidad, queremos invitar a las organizaciones sociales, a los partidos políticos, a las organizaciones juveniles, a las organizaciones culturales, para que le hagamos un seguimiento a esto para comprobar si es real o no. Si cesan los homicidios, si se acaban las desapariciones forzadas y si se empiezan a derrumbar las denominadas fronteras que están en muchas partes de la ciudad de Medellín y de otras partes del Valle de Aburrá.

Esperamos no equivocarnos. Tenemos confianza en las fuentes con las que hemos hablado. Y hay que hacer un reconocimiento especial a los abogados de los jefes que están en las cárceles de Colombia, que también han ayudado, han hecho su aporte a la paz, en buscar que se aclimate esta confrontación armada y que cese la guerra fría en la Oficina.

Hoy podemos decir, estamos seguros que la guerra en la Oficina ha terminado. Van a dejar de morir personas inocentes, van a dejar de morir muchas personas que incluso dentro del conflicto armado urbano también merecen una oportunidad para reconciliarse con la ciudad.

Si esto es cierto, y estamos convencidos de que lo es. Recuerden que hemos anunciado la llegada de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia, AGC o Clan del Golfo al Valle de Aburrá y fue cierto; anunciamos el Pacto del Fusil y fue cierto, anunciamos la llegada de los carteles mexicanos de la droga a Medellín y fue cierto y hemos anunciado que los urbanos han entrado a otras subregiones de Antioquia y también ha salido cierto.

Hoy les decimos: termina la confrontación en la ciudad de Medellín, esperamos no equivocarnos. Lamentablemente no podemos decir lo mismo del municipio de Bello. Recuerden que les hemos dicho que la confrontación que se vive en Medellín, la guerra fría de la Oficina y en buena parte del Valle de Aburrá, no es la guerra que vive Bello. La minoría Pachelly, el Mesa y Niquía Camacol siguen enfrentados. Ayer se presentó un homicidio más, un ataque sicarial dentro de una casa.

Esperamos que después de terminada esta guerra fría, todos los que han contribuido, ayudado a que culmine la guerra fría: la institucionalidad, en cabeza de la Fiscalía, de la Gobernación, la Alcaldía de Medellín, el Ejército, la Policía, ayuden con las organizaciones sociales, los partidos políticos, ayuden con todo el mundo, a que acabemos la confrontación que vive el municipio de Bello. No podemos olvidar que esto es un florero de Llorente. Que puede estallar un conflicto de más grandes dimensiones en Antioquia. Pero hay que decir hoy que nos sentimos felices. En Bello también lo vamos a lograr, vamos allá de las elecciones, más allá de lo electoral, diálogo comunitario para romper lo que está ocurriendo en Bello.

Pero hoy, sociedad, institucionalidad, con su estrategia de seguridad, a veces errada, a veces equivocada y lo que lograron adentro de la Oficina es que se acabe la confrontación.

Buenas noticias para Medellín. Desde Análisis Urbano, desde Corpades, esperamos no habernos equivocado en este anuncio tan importante, pero creemos que muchas vidas se van a salvar, creemos que mucha gente va a retornar a la tranquilidad y estamos convencidos que el desplazamiento forzado, la desaparición forzada y otras actividades criminales van a cesar o van a bajar.

Estamos felices por ello. Esperamos no equivocarnos. Nuestras fuentes son de alta credibilidad. Medellín y buena parte del Valle de Aburrá comienzan otra etapa en su vida. Gracias a esa institucionalidad que tanto ha ayudado, gracias a esa ciudadanía, gracias a las denuncias que se han hecho, a las investigaciones que han salido y gracias a la Oficina, también hay que decirlo, que fue obligada a sentarse a dialogar.

#RenaceLaEsperanza | #OjoMedellín | #SeAcabaLaGuerraFría |

Posted by Análisis Urbano S.A.S on Friday, May 31, 2019