El Movimiento Ríos Vivos denunció en un comunicado que su sede fue saqueada. “Hurtaron documentos de la Coordinación General de nuestro proceso organizativo como actas, fotocopias de cédulas de las directivas, documentos presentados como pruebas dentro del proceso penal, denuncias ante diferentes instancias y el listado de asistentes a la última reunión realizada durante los días 15 al 19 de junio cuando 33 de los líderes principales del proceso estuvimos reunidos tomando decisiones sobre cómo seguir adelante con la defensa del territorio y el ambiente; además, fue robada la despensa de alimentos que se tenía para futuras reuniones”, explica el escrito.

Según la denuncia, desconocidos ingresaron en horas de la noche del sábado 22 de junio a la sede ubicada en la vereda Miraflores, municipio de Toledo, Norte de Antioquia. “Toledo es uno de los municipios afectados por Hidroituango, esto ocurre el mismo día de la instalación de la Mesa Técnica que debe determinar en dos meses si la obra continúa o no, si es estable o representa un riesgo para las comunidades. En cumplimiento de una de las dos medidas cautelares ordenadas por el juez 75 penal con funciones de control de garantías a raíz del proceso penal originado por las denuncias del Movimiento Ríos Vivos en contra de Hidroituango y EPM por presuntos delitos ambientales y el riesgo que han generado a las comunidades”, agrega el comunicado.

Finalmente, el Movimiento Ríos Vivos exige que se investigue esta situación “y se brinde seguridad hacia nuestra sede e integrantes…, que vemos en los logros jurídicos recientes un nuevo riesgo para nuestra vida e integridad física. ¡Río arriba, río abajo EPM nos dejó sin trabajo!”.