Darwin Alexánder Quintero Castrillón, Gabriel Alejandro Arroyave Espinosa y Cristian Camilo Arias Quiroz, de 25, 22 y 23 años de…
Categoría: Secuestro extorsivo agravado
Los investigadores del Cuerpo Técnico de Investigación establecieron que los policiales, adscritos a los Comandos de Atención Inmediata (CAI) del barrio Boston, la Plaza Minorista y el Parque de Bolívar, habrían alterado los libros de población de la institución para tratar de evitar los seguimientos judiciales.
En las interceptaciones telefónicas logradas durante la investigación, la policía judicial evidenció que los presuntos delincuentes utilizaban palabras relacionadas con temas de hechicería para no despertar sospechas, así: conjuros, para referirse a los secuestros, o brebajes, para informar que ya tenía listas las sustancias para adormecer a sus víctimas.
Durante el allanamiento realizado por el personal anti extorsión y secuestro, se logró la incautación de un revolver con 6 cartuchos, el cual era portado por Correa Quiceno. También fueron decomisados proyectiles para pistola calibre 9 milímetros y dos proveedores, uno de ellos con capacidad para 15 cartuchos.
Según los secuestrados, los presuntos delincuentes les exigieron la suma de 350 millones de pesos para liberarlos y durante los tres días los amenazaban con cortarles las orejas y los dedos con un cuchillo, si no pagaban. El domingo 3 de febrero, cuando fueron liberados, les dijeron que si no pagaban 100 millones de pesos los iban a picar y los iban a sacar en bolsas de basura.
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Los investigadores establecieron que el abusador llamó a la madre de la menor abusada y le exigió la suma de 500 mil pesos en bazuco, a cambio de liberar a su hija y no convertirla en una drogadicta.