Apuntes urbanos sobre Medellín e Ituango

Información suministrada por fuentes reservadas a Análisis Urbano hablan de un plan criminal desarrollado por seis hombres que se movilizaban en tres motocicletas, quienes desde hace varios días estarían siguiendo al rector Arango Maya. La orden habría sido dada por alias Vampi o Vampiro, que opera en la zona de la plaza de mercado de Campo Valdés.

Antecedentes y propuesta de sometimiento a la justicia para las estructuras armadas de Medellín y su área metropolitana

En medio de todo del cubrimiento mediático afloró lo que ya muchos sabían, pero callaban, se estaba gestando un proyecto de ley —llamado de sometimiento— que abriría la posibilidad de transformar el conflicto urbano, violento y criminal, que azota al Valle de Aburrá, en un conflicto urbano menos violento, aunque sea difícil erradicar lo criminal.

El truhán del barrio

Con el transcurrir del tiempo la figura ha mutado permanentemente y hemos visto cómo ha sido empleada por organizaciones políticas tanto de izquierda como de derecha, así como por delincuentes comunes y narcotraficantes, y en algunos casos incluso, con el apoyo de algunos miembros de la fuerza pública quienes se benefician operacional y económicamente del accionar ilegal de los delincuentes de marras.

Mineros tradicionales enfrentados a la multinacional Gran Colombia Gold y el ESMAD

Cabe recordar que la excanciller del segundo gobierno de Uribe Vélez, María Consuelo Araujo, actual funcionaria de la administración de Peñalosa en la Secretaría de Inclusión Social, fue hasta el año 2016 presidenta en funciones de la Gran Colombia Gold, y que la compañía minera, la de mayor producción en Colombia

Alcalde y exalcalde de Nechí en la cárcel por corrupción

«eso pasó por allá en el 2010, alguien se acercó a mí y me dijo que había la posibilidad de un contrato en Nechí… me pidió la documentación para ser director de un proyecto […] yo se la pasé […] después le pregunté cómo iba el proyecto y me dijo que no lo habían hecho […] que no se había dado. Yo me quedé tranquilo y años después —3 años— me llaman [a decirme] que el contrato sí se había ejecutado […] y yo nunca he hecho contratos con el municipio de Nechí […] Ahí fue cuando me enteré, me mandaron toda la información que supuestamente había firmado, unos pagos muy grandes, y yo todo eso lo pasé a la Fiscalía y ahí fue cuando coloqué la denuncia contra el ordenador del gasto, porque yo en ningún momento firmé un papel o un documento […] Aún al alcalde no lo conocía».