El Juzgado 6 Penal Municipal de Medellín, con funciones de control de garantías, impuso medida de aseguramiento en el domicilio en contra del taxista H.F.S.J., de 39 años de edad, como presunto responsable de darle escopolamina a su víctima para que perdiera el conocimiento y hurtarle sus pertenencias.

Los hechos ocurrieron el 15 de septiembre de 2016, cuando H.F.S.J. recogió a un hombre en el centro de Medellín en su taxi, con destino al barrio Buenos Aires. La víctima, también taxista, invitó al presunto victimario a tomar algo en un local comercial del camino, allí compró una gaseosa para el conductor, una cerveza para él y de nuevo se fueron a la zona céntrica de Medellín. Dice la víctima que se montó de nuevo al taxi a las 8 de la noche aproximadamente y no recuerda nada más.

Según algunos testigos, la víctima y el victimario regresaron dos horas después al establecimiento donde compraron las bebidas, pero H.F.S.J. bajó al copiloto y lo dejó solo en una silla en muy mal estado, no podía caminar solo y no reconocía a nadie.

Lo llevaron a su vivienda, despertó 3 días después y notó que le habían hurtado $1.300.000, un celular y un anillo de oro. La víctima fue a un centro asistencial donde le informaron que tenía intoxicación por escopolamina, y le dieron una incapacidad médico legal de 8 días.

H.F.S.J., capturado por el CTI de la Fiscalía, no aceptó los cargos imputados por el delito de hurto calificado y agravado.

El procesado presenta antecedentes y anotaciones judiciales por este mismo delito, en hechos cometidos también en un vehículo de servicio público entre los años 2006 y 2009.