El Departamento de Policía del Valle del Cauca y el Ejército lograron desarticular el grupo delincuencial denominado El Cañal, que en el municipio de Tuluá se dedicaba al tráfico de estupefacientes, al homicidio y al hurto.

En dos diligencias de registro y allanamiento se realizaron cinco capturas, entre quienes estaban tres mujeres que se valían de su condición para transportar alucinógenos en sus partes íntimas para no ser detectadas por las unidades policiales.

Esta organización se dedicaba al tráfico de estupefacientes en dosis mínimas con el fin de no ser capturados con grandes cantidades de estas sustancias.

La banda delincuencial recolectaba aproximadamente 150 millones de pesos mensuales con sus actividades de tráfico de estupefacientes.