La más reciente víctima de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia –AGC o Clan del Golfo- que operan en Yarumal, de manera absoluta, luego de arrebatarle las plazas a la banda de los Varelas, fue Juan Esteban Arroyave Cárdenas, de 21 años de edad, conocido como Ratica. Según fuentes allegadas a Análisis Urbano era parte de la banda que liderada alias Jenaro, quien luego de la disputa que libró con las AGC huyó y se refugió en el municipio de Bello, estaría siendo protegido por la banda Los Pachelly, la parte  minoritaria que en la actualidad se enfrenta militarmente con El Mesa y la banda de Niquía-Camacol en las comunas 7 y 8 de este municipio.

A finales de marzo, como puede verse en una fotografía que obtuvo Análisis Urbano, se puede ver la motocicleta de placas GXD 79D, en la que se movilizaban dos tipos, quienes llegaron a la casa de Juan Esteban. Dieron ronda, tocaron la puerta y nadie les abrió. El conductor porta un casco de otra motocicleta con las placas ALO 98D, mientras el parrillero cubre su cabeza con un casco que no tiene identificación.

Un sujeto de Yarumal, cuyo nombre se omite para no alterar la investigación, le habría encomendado la tarea a las AGC de asesinar a Juan Esteban. Él mismo dejó constancia en un audio del hecho, cuando alias el Costeño, comandante de las AGC, habría llegado con otro hombre hasta su residencia para matarlo y amenazar a su madre. Todo esto sucedió el 1.° de abril:

«Oe, pille pues la que me pasó: ese man de *** por allá de *** me echó los paracos y vino [a mi casa] el comandante de los paracos a matarme y me amenaza la cucha también esa gonorrea… cuando van apareciendo dizque los tombos… y me cobró dizque 500.000 para mañana [2 de abril], entonces los cogieron y los montaron en un taxi, cuando la gonorrea se tira por la ventana y se voló… y el otro se iba a volar y lo prendí a pata y lo cogieron… allá lo tienen en el comando. Esos pirobos me dijeron dizque que me abriera… pero no… sabe qué, fiera… y esos pirobos del puente [Los Varelas] ninguno está por acá». [Transcripción de audio]

En otro audio dice Juan Esteban:

«No, es que sabe qué, pana, me provoca ir a dale a esa gonorrea, home, y partilo… pero esas gonorreas me deben estar es buscando, rata… eh, es que cómo van a dejar a dejar volar el comandante, ah…están es volando en una güeva».

Información extraoficial —obtenida por Análisis Urbano— daría cuenta de unas amenazas que habría recibido Juan Esteban por parte de Maicol T., alias Maicol, sicario de las AGC, quien fue capturado en días pasados y recluido en la cárcel de El Pedregal, en Medellín. A través de mensajes de WhatsApp, alias Maicol le habría advertido a Juan Esteban que estaba en la mira.

Luego de las amenazas vendrían las advertencias. En un chat dice Juan Esteban: «De este fin de semana no paso» (ver foto). Y así sucedió. En la madrugada del 22 de abril, en un establecimiento de comercio, fue ultimado con dos impactos de bala en la cabeza. Juan Esteban se encontraba departiendo con otro amigo y tomando licor. De un taxi, que ya habría dado varias vueltas por el sector, descendió un hombre y cometió el homicidio. Se ignora si las cámaras de seguridad que son monitoreadas desde la Estación de Policía captaron el hecho para buscar la identificación del autor material y del taxi.

 

Amenaza sentencia y cumplida por las AGC, quienes desde diciembre de 2018 tienen el control total del microtráfico y la extorsión, siendo este último delito uno de los que más golpea al comercio. De acuerdo con información recaudada por Análisis Urbano, las peluquerías y las barberías deben pagar una cuota de $80.000 semanales —cobrada los sábados—, mientras que cafeterías y comercio en general deben pagar otras sumas considerables. Todo depende de las ventas y las ganancias que, según cálculos de los delincuentes, genere el negocio.

En lo corrido del año se han presentado en Yarumal tres homicidios, uno de ellos pasional, ocasionado por un hombre que asesinó al presunto amante de su esposa; los otros dos son muertes violentas. El mercado del narcotráfico y el microtráfico en Yarumal sigue vigente. Aunque se han presentado capturas, entre ellas las de tres presuntos sicarios que habrían cometido varios homicidios en el corregimiento Llanos de Cuivá, faltan inteligencia y golpes contundentes a la estructura urbana de las AGC.