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Investigadores del Gaula crearon falsos positivos judiciales

La Fiscalía General de la Nación, en desarrollo de la Operación Fasid, capturó en Medellín, Bogotá y Popayán a cinco investigadores del Gaula por su presunta relación con bandas criminales de la capital antioqueña.

De acuerdo con la investigación adelantada por los fiscales, los funcionarios habrían sostenido negocios entre los años 2017 y 2018 con alias Chivo y Sombra, cabecillas de las bandas La Terraza  —que delinque en las comunas 3 y 4—, y Los Pesebreros, en la comuna 7, y que actualmente se encuentran privados de la libertad.

Los capturados serían el capitán Diego Alexander Ardila Sánchez, quien en 2015 estuvo vinculado presuntamente en el ocultamiento de la orden de captura de alias la Pecosa, de La Terraza, quien se presentó voluntariamente en el búnker de la Fiscalía, por lo que se buscaba cobrar la recompensa ofrecida por el  sindicado; el intendente James Armando Vasco Pulgarín; el subintendente Juan David Caro Diosa; y los patrulleros Guillermo Castaño Rojas y Johan Andrés Mesa Rúa, este último retirado de la institución.

No es la primera vez que funcionarios del Gaula Medellín se ven involucrados en denuncias por cobro de recompensas. El 20 de noviembre de 2016 Noticias Uno publicó un informe periodístico sobre la Sijín Meval, en donde se muestra a un informante que algunos miembros, en los que estarían incluidos oficiales, se reparten ilegalmente el pago de recompensas, la plata que incautan en los allanamientos, e incluso malversan los gastos reservados.

En el caso del cobro de recompensas lo harían a través de los llamados “firmones”, que son personas que fungen como informantes o delatores quienes por poco dinero -entre 50  mil a 200 mil pesos- ponen sus nombres para cobrar jugosas recompensas. Así, más del 80 por ciento del dinero queda en manos en esta red de corrupción y quien más gana es el cartel de oficiales que la dirige.

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Los cabecillas, en colaboración con los investigadores, entregaron información sobre los funcionarios, quienes recibían dinero a cambio de información y advertencia sobre operativos contra integrantes de las bandas.

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Los cabecillas, en colaboración con los investigadores, entregaron información sobre estos  funcionarios cuando desempeñaban actividades judiciales y de vigilancia,  quienes recibían dinero a cambio de información y advertencia sobre operativos contra integrantes de las bandas.

La orden de captura fue solicitada por el fiscal 71 especializado contra el Crimen Organizado, siendo ordenada por el Juzgado 24 Penal Municipal de Medellín con funciones de control de garantías, dentro del NUNC 050016099029201600038.

En noviembre de 2016 Análisis Urbano denunció que existían investigaciones que al parecer fueron desviadas por funcionarios al servicio del crimen urbano para alejar de las indagaciones a los autores materiales e intelectuales de un delito. Algunos de los beneficiados con el desvío en las investigaciones serían jefes de la Oficina del Valle de Aburrá, Los Pesebreros, la Oficina del Doce, los Hijos de la Oficina, el Patrón de Bello, La Alianza Criminal del Norte, entre otros.

La captura de los funcionarios del Gaula aumenta el descrédito de una institución donde se ha estado creando una red de falsos testigos para capturar presuntos criminales —absueltos luego por la Justicia—. Es el caso del subintendente Juan Manuel Guzmán Mendoza, denunciado por Análisis Urbano, quien fabricó las pruebas con las que se ordenó la captura y se procesó a Andrés Felipe Callejas Pabón, absuelto por la juez primera Penal del Circuito de Medellín, quien administrando justicia en nombre de la República de Colombia, libró boleta de libertad que se hizo efectiva el martes 4 de septiembre, y compulsó copias para que la Fiscalía y la Procuraduría investiguen disciplinaria y penalmente al subintendente Guzmán Mendoza, quien hizo la investigación, no solo en este caso, sino también en el del líder comunal del barrio Belén Zafra e investigador de Análisis Urbano.

Las capturas de agentes de Policía, oficiales e investigadores del Gaula y de la Sipol, por su presunta relación con el crimen, pondría en tela de juicio muchas investigaciones realizadas por ellos. ¿Quién investiga en la Meval las actuaciones de los miembros de la Policía? La infiltración no es solamente en la Policía, sino también en los cuerpos de inteligencia encargados de hacerles seguimiento.

La persecución al crimen no puede mostrarse eficiente con la captura de personas inocentes que finalmente son absueltas por los jueces y que dejan en evidencia la fabricación de elementos probatorios, la manipulación de testigos y la creación de organigramas que señalan como presuntos criminales a líderes y personas del común. La depuración del Gaula Medellín y en general de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, apenas comienza.

 

 

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