Ciencia

El misterio del Arca de Noé se reaviva tras nuevos hallazgos cerca del monte Ararat

El misterio del Arca de Noé revive tras nuevos estudios cerca del monte Ararat: radar detectó anomalías y las muestras revelaron más carbono.

Laura P 2 min de lectura
El misterio del Arca de Noé se reaviva tras nuevos hallazgos cerca del monte Ararat

Turquía, 25 de septiembre de 2026 – Una nueva investigación realizada en la formación Durupınar, una estructura rocosa con forma de barco ubicada cerca del monte Ararat, en el este de Turquía, reunió cerca de 1.000 muestras de suelo y obtuvo nuevos registros de radar que podrían ayudar a determinar qué existe bajo la superficie de un lugar relacionado durante décadas con el misterio del Arca de Noé.

Según información publicada por El Universo, la investigación se concentró durante 2026 en esta formación, que desde hace años despierta interés por su particular apariencia y por las teorías que la vinculan con el relato bíblico. Sin embargo, hasta el momento no existe evidencia científica que confirme que el lugar corresponda a los restos de una embarcación.

El proyecto fue coordinado por Cenker Atila, profesor de la Universidad Cumhuriyet de Sivas, y contó con la participación de aproximadamente 20 investigadores y estudiantes procedentes de cinco países.

Los trabajos de campo comenzaron a finales de junio. Para examinar el terreno, el equipo utilizó GPS, modelos digitales en dos y tres dimensiones, radar de penetración terrestre y técnicas de extracción de muestras.

Uno de los resultados que llamó la atención de los investigadores surgió precisamente de los registros obtenidos mediante radar. Bajo la superficie fueron identificadas algunas anomalías con bordes relativamente regulares y posibles intersecciones en ángulo recto.

El equipo considera que esas características podrían corresponder a estructuras o compartimentos. No obstante, todavía no ha sido posible determinar si las formaciones detectadas tienen un origen artificial o si son producto de procesos naturales.

Otro de los resultados preliminares surgió del análisis de las muestras tomadas en el terreno. Las recogidas dentro de la formación Durupınar presentaron aproximadamente un 40 % más de carbono que aquellas obtenidas en el exterior.

Los investigadores consideran que esa diferencia podría guardar relación con la presencia de material orgánico e incluso con posibles restos de madera. Sin embargo, el resultado no constituye por sí mismo una prueba de que exista una estructura de madera enterrada en el lugar.

Durante los trabajos también fueron recuperados fragmentos de cerámica. Su antigüedad y procedencia todavía son desconocidas y deberán determinarse mediante estudios de laboratorio.

Las muestras de suelo y los testigos extraídos durante la investigación serán sometidos a nuevos análisis durante los próximos meses. El objetivo será establecer la composición de los materiales y determinar si existen restos orgánicos que puedan ser estudiados y sometidos a procesos de datación.

La expectativa ahora está puesta en 2027. La Universidad Cumhuriyet de Sivas prevé completar el proyecto durante ese año y publicar los primeros resultados de la investigación.

Este artículo incluye datos e información recopilada a partir del reporte original publicado por el portal de noticias El Universo.

A.U.

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