Arqueólogos hallan tumba intacta con restos de 38 personas de la cultura Chimú en Chan Chan
Arqueólogos hallaron en Chan Chan, Perú, una tumba intacta de casi 600 años con restos de 38 individuos y objetos que revelan detalles de la élite Chimú.

PERÚ 11 de septiembre de 2026 – Un excepcional hallazgo arqueológico en la ciudadela prehispánica de Chan Chan, en el norte de Perú, permitirá conocer con mayor precisión las prácticas funerarias y las jerarquías de la cultura Chimú. Los investigadores encontraron una estructura funeraria prácticamente intacta de hace casi 600 años con restos correspondientes a 38 individuos y numerosos objetos ceremoniales.
El descubrimiento se produjo en Utzh An, el conjunto amurallado más extenso de Chan Chan, situado cerca de la ciudad de Trujillo. A diferencia de numerosas estructuras funerarias encontradas anteriormente en el complejo, este espacio no había sido alterado por saqueadores, lo que permitirá estudiar los restos humanos y los objetos exactamente en el contexto en el que fueron depositados.
Según informó DW, en la cámara principal fue localizado un individuo perteneciente a un grupo de élite de la sociedad Chimú, acompañado por objetos de concha y metal. En dos cámaras laterales aparecieron otros individuos junto con armas, emblemas metálicos, ornamentos, bienes ceremoniales y aplicaciones de cinabrio, un pigmento rojo considerado sagrado.
La disposición de los cuerpos y los objetos podría aportar información sobre las diferencias sociales existentes dentro de aquella civilización. Los arqueólogos podrán analizar no solamente la riqueza de las piezas encontradas, sino también qué objetos acompañaban específicamente a cada persona y cómo fueron organizados los entierros.
Uno de los individuos despertó especial interés porque fue encontrado completamente extendido en el fondo de una cámara. Esa posición resulta inusual frente a los entierros Chimú conocidos, en los que los cuerpos aparecen generalmente flexionados o flexionados y sentados.
El Ministerio de Cultura de Perú considera que esa disposición podría estar relacionada con un posible ritual de sacrificio o con una diferencia jerárquica. Sin embargo, los investigadores todavía no han determinado por qué fue enterrado de esa manera ni existe evidencia suficiente para establecer cómo murió.
Otro de los elementos más importantes del descubrimiento es la cerámica. En el sitio fueron recuperadas alrededor de 200 vasijas negras con pigmentos rojos, entre ellas 60 botellas con asa de estribo y otros recipientes que presentan una marcada influencia estilística inca.
Esas características podrían aportar nuevas evidencias sobre el contacto entre los Chimú y los incas y sobre los cambios culturales ocurridos durante el proceso que culminó con la incorporación del reino Chimú al Imperio Inca.
De acuerdo con LatinAmerican Post, la importancia del descubrimiento va más allá de los objetos valiosos encontrados. Al conservarse el contexto funerario, los investigadores podrán comparar la distribución de las pertenencias y estudiar cómo el rango social, las transformaciones políticas y la influencia inca pudieron reflejarse en las ceremonias dedicadas a los muertos.
El mismo medio hace una precisión relevante sobre la dimensión del hallazgo: se contabilizaron restos de aproximadamente 38 individuos, pero esto no significa necesariamente que existan 38 tumbas independientes ni que todas esas personas fueran sepultadas simultáneamente.
Para el arqueólogo Jorge Meneses, la conservación del espacio representa una oportunidad excepcional porque buena parte del conocimiento disponible sobre estas prácticas procedía hasta ahora de plataformas funerarias que habían sido saqueadas. Esta vez será posible estudiar conjuntamente los individuos y los artefactos depositados junto a ellos hace casi seis siglos.
Chan Chan fue la capital del reino Chimú, una civilización que floreció aproximadamente entre los años 900 y 1450 en la costa norte peruana. Sus integrantes de mayor rango eran enterrados en plataformas funerarias construidas dentro de grandes complejos amurallados.
La antigua ciudad llegó a extenderse por unos 20 kilómetros cuadrados y estuvo formada por diez grandes palacios amurallados. En su época de mayor esplendor habría albergado alrededor de 30.000 habitantes.
La Unesco declaró Chan Chan Patrimonio de la Humanidad en 1986, aunque ese mismo año también fue incorporada a la lista de patrimonio en peligro debido a diferentes amenazas para su conservación.
El descubrimiento abre ahora una oportunidad poco frecuente para reconstruir las relaciones sociales de la cultura Chimú a partir de un contexto prácticamente intacto. Los cuerpos, ornamentos, armas, pigmentos y piezas de cerámica podrían ayudar a determinar cómo las élites expresaban su poder incluso después de la muerte y hasta qué punto la expansión inca comenzó a transformar sus costumbres funerarias.
Con información de Latinoamerican Post y DW.
A.U.
