La tumba de Tutankamón podría esconder hasta seis cámaras adicionales y el sepulcro de Nefertiti
Un estudio detectó indicios de posibles cámaras ocultas en la tumba de Tutankamón y reabrió la hipótesis de que allí estén los restos de Nefertiti.

EGIPTO, 18 de octubre de 2026 – Más de un siglo después del descubrimiento de la tumba de Tutankamón en el Valle de los Reyes, una investigación arqueológica volvió a despertar el interés por los secretos que podrían permanecer ocultos detrás de sus paredes. Nuevos análisis geofísicos identificaron señales compatibles con posibles cámaras y corredores desconocidos, lo que reabre la hipótesis de que el complejo funerario pudiera albergar los restos de la reina Nefertiti.
Según informó El Colombiano, un documento técnico del proyecto Amarna Royal Tombs Project, denominado Occasional Paper No. 8, reúne investigaciones desarrolladas desde 2015 y nuevos trabajos de campo realizados durante 2023 y 2024.
El estudio plantea que la tumba KV62, descubierta en 1922 por el arqueólogo británico Howard Carter, podría ser más extensa de lo que se ha considerado durante décadas.
Para examinar el subsuelo sin intervenir directamente los muros funerarios, los investigadores utilizaron técnicas como el radar de penetración terrestre y la microgravimetría, que permiten identificar cambios físicos compatibles con estructuras enterradas o espacios vacíos.
Los resultados mostraron anomalías detrás de las paredes norte y oeste de la cámara funeraria. Una de ellas podría corresponder a una estancia adicional, mientras que las señales registradas hacia el norte sugieren una posible prolongación de entre 25 y 30 metros, con corredores y varias cámaras suplementarias.
Sin embargo, estas interpretaciones todavía no constituyen una prueba definitiva de la existencia de habitaciones ocultas.
De acuerdo con Diario Occidente, la investigación también examinó características arquitectónicas y detalles de las pinturas que decoran el interior de la tumba.
El egiptólogo británico Nicholas Reeves sostiene desde 2015 que determinadas grietas, líneas y variaciones en el revestimiento de los muros podrían corresponder a antiguos accesos que fueron sellados y posteriormente cubiertos con decoración.
Su teoría plantea que la tumba pudo haber sido construida originalmente para otra figura de la realeza egipcia y adaptada después para recibir el cuerpo de Tutankamón.
La hipótesis está relacionada con las dimensiones y la distribución del sepulcro, considerado relativamente pequeño para un faraón de la XVIII Dinastía.
Tutankamón murió cuando tenía aproximadamente 19 años, circunstancia que ha llevado a algunos investigadores a considerar la posibilidad de que su entierro se organizara con rapidez y que se reutilizara una estructura funeraria existente.
El nombre de Nefertiti ocupa un lugar central en esta línea de investigación. La reina, esposa principal del faraón Akenatón y una de las figuras más conocidas del antiguo Egipto, continúa siendo objeto de estudios debido a que su lugar de enterramiento no ha sido identificado de manera concluyente.
Reeves considera posible que el complejo funerario original estuviera destinado a Nefertiti y que algunas de sus dependencias permanecieran cerradas cuando Tutankamón fue sepultado allí.
No obstante, hasta el momento no se han encontrado restos humanos ni objetos funerarios que permitan vincular directamente las anomalías detectadas con la reina.
El equipo investigador, en el que participan especialistas como Mamdouh Eldamaty y Abbas Mohamed Abbas, ha reunido información obtenida mediante diferentes métodos de exploración para evaluar la posible existencia de estructuras más allá de las cámaras conocidas.
La investigación también debe contrastarse con estudios anteriores. En 2018, un análisis mediante radar concluyó que no había evidencia de cámaras inmediatamente detrás de los muros de la tumba.
Los investigadores que respaldan la nueva hipótesis consideran que aquellas mediciones podrían no haber detectado corredores rellenos de escombros o estructuras situadas a mayor distancia.
Según Diario Occidente, una de las propuestas para avanzar en la investigación consiste en solicitar autorización a las autoridades egipcias para efectuar una perforación desde la superficie de la montaña, evitando intervenir directamente las pinturas funerarias.
El procedimiento contemplaría atravesar aproximadamente 20 metros de piedra caliza y, si se identificara un espacio accesible, introducir una pequeña cámara para observar su interior.
Por ahora, esa intervención continúa siendo una propuesta y no existe confirmación de que haya sido autorizada o ejecutada.
El informe que reavivó el debate es un documento técnico que todavía no ha sido publicado en una revista científica con revisión por pares, por lo que sus resultados deben interpretarse con cautela.
La posible existencia de cámaras adicionales y la relación con Nefertiti siguen siendo hipótesis que requieren nuevas comprobaciones.
Aun así, los datos reunidos demuestran que la tumba de Tutankamón, uno de los hallazgos arqueológicos más importantes del siglo XX, continúa generando preguntas sobre la arquitectura funeraria y la historia de la realeza del antiguo Egipto.


Nota de redacción: Este artículo de Análisis Urbano incluye información recopilada a partir de los reportes originales publicados por El Colombiano y Diario Occidente, relacionados con el informe técnico del Amarna Royal Tombs Project. Análisis Urbano no participó en la investigación ni realizó entrevistas directas a los especialistas mencionados. Las posibles cámaras ocultas y la presencia de restos de Nefertiti no han sido confirmadas.
A.U.
