La Fiscalía General de la Nación obtuvo medida de aseguramiento en centro carcelario en contra de Yolanda Hernández, alias la Cucha o la Virgen de los Sicarios; Farley Andrés Vides, alias Marcos; Oswaldo Manuel Torregrosa, alias el Viejo Oswaldo; Freiner Antonio Figueroa, alias Fer; Jahn Carlos Cuervo, alias la Gata; Lewis Manuel Moreno Sánchez, alias el Cunde o el Diablo; y Carlos Vicente Álvarez Díaz, alias Carlos; como presuntos responsables de tortura, homicidio agravado, desaparición forzada agravada, concierto para delinquir agravado y porte ilegal de armas de fuego agravado.

De acuerdo con la investigación, estas personas harían parte de la estructura criminal Los Caparros y habrían participado en la desaparición del comerciante Arnaldo Sánchez, su novia Yosiris Martelo y la hija de él Judith Sánchez Villadiego, ocurrida el 14 de febrero de este año en el municipio de Caucasia (Antioquia). Los cuerpos de las mujeres aparecieron días después flotando en aguas del río Cauca, mientras que se desconoce el paradero del hombre.

Los investigadores establecieron que las víctimas llegaron al citado municipio antioqueño procedentes de la ciudad de Montería (Córdoba), con la intención de comprar algunos dólares que supuestamente fueron encontrados en una caleta que pertenecía al grupo delincuencial Los Caparros. El vehículo Chevrolet de placas DLW 125 en el que se movilizaban el comerciante y las dos mujeres apareció incinerado.

Se determinó además que antes de ser ultimadas con arma de fuego, las mujeres fueron amarradas y golpeadas, y sometidas a otros actos de tortura mientras las insultaban.

La Fiscalía investiga si los integrantes de la mencionada organización delictiva son responsables de la desaparición de varios menores que viajaban colgados en los vehículos de carga hacia la Costa Atlántica. Al parecer las víctimas eran bajadas de los automotores y si no aceptaban hacer parte de la banda criminal, eran asesinadas y desaparecidas en la zona del Bajo Cauca antioqueño.

Los procesados fueron capturados este domingo en un operativo coordinado por un fiscal seccional de Antioquia, con el apoyo del CTI, la Sipol de la Policía Nacional y miembros de la Séptima División del Ejército Nacional. Ninguno de los investigados se allanó a los cargos.