Esta es la tercera y última entrega de la entrevista que Análisis Urbano sostuvo con un ex integrante de una de las organizaciones criminales que está hoy en disputa en el Valle de Aburrá.

Recordamos que este medio se hace responsable de la información recibida, pero por seguridad en ningún momento revelará la identidad del entrevistado ni el grupo al que estuvo vinculado.

En nuestras dos pasadas publicaciones pusimos en conocimiento de la ciudadanía, según el entrevistado, por qué con las estrategias actuales de las autoridades estas organizaciones están lejos de desaparecer y el crecimiento de su poder que se ha extendido hasta la capital de la República, hecho que fue reconocido esta semana por el propio alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez.

Hoy nuestro entrevistado relata lo que para las organizaciones criminales, tanto al servicio del Clan del Golfo, como de las dos líneas de La Oficina, sería una salida definitiva.

Recordamos que por lo pronto entre Las AGC o Clan del Golfo y La Oficina se sigue respetando el Pacto del Fusil, pero que la confrontación entre La Línea Mayoritaria, Alianza Criminal del Norte y La Línea Minoritaria, Confederación Criminal de Medellín de La Oficina  del Valle de Aburrá mantiene en una tensión alta a Medellín, Bello y en general al Valle de Aburrá, que superó los 300 homicidios en 2019.

Entrevista con ex miembro de una banda: «No hay forma de derrotar a las bandas en Bello»

«Insisto que mientras en Medellín, Bello y los demás municipios no se reconozca que hay un conflicto urbano, esto no va a parar. Mire el primer paso para salir de las drogas es reconocerlo, con esta situación pasa exactamente lo mismo», empezó diciendo el entrevistado.

«Lo que pasa en Bello por ejemplo, no es la pelea de dos bandas, detrás de eso están todos los actores de la guerra en Colombia y sé que no me equivoco».

«Los muchachos no se organizaron así porque sí. Este cuento hace parte de lo que sucede en general en el país. En mi época respondimos a las ausencias del Estado y fuimos tropa de varias organizaciones vinculadas directamente al conflicto».

«En la zona urbana también se debe reconocer la existencia de un conflicto, de unos intereses y de unos patrocinadores muy poderosos».

«Los que enfrentamos a las células guerrilleras cuando entraron a Medellín y trataron de entrar a Bello fuimos miembros de bandas y combos, que defendimos los territorios como legítimas autodefensas», relató.

Entrevista con ex miembro de una banda (2): «Combos del Valle de Aburrá copan territorios en Bogotá»

Proceso de sometimiento

«Yo hoy estoy seguro que si se le plantea a los que están metidos en este cuento, una ley de sometimiento justa, todos se filan, sin importar el bando al que pertenezcan».

«Medellín hace parte de la urbanización de la guerra. Lo mismo que todo el Valle de Aburrá y esto debe ser tenido en cuenta por las diferentes autoridades para elaborar una propuesta coherente que brinde garantías y beneficios a quienes se sometan».

«Desde el tiempo de Pablo Escobar, del que fuí partícipe, la cosa sigue igual, con diferentes estructuras. Pasaron Escobar, los paramilitares, Don Berna, Valenciano, Sebastián, La Oficina, el Clan del Golfo y los muchachos siguen cayendo».

«Estos jóvenes son hijos de los barrios y encubiertos de diferentes maneras por la comunidad. Defienden intereses en sus territorios y esto no puede ser ignorado».

«No se puede olvidar que la ausencia de autoridad obligó a jóvenes, como a mi anteriormente, a resolver los problemas de linderos, a repeler la entrada de la guerrilla, a sacar a los ladrones de los barrios, a proteger a los comerciantes, a vigilar».

Sabemos que esta posición puede causar mucha incomodidad en los ciudadanos, que nunca se han sentido representados por estas organizaciones, pero el objetivo es tratar de mostrar otro punto de vista sobre las diferentes crisis de violencia urbana que ha vivido el Valle de Aburrá.

Frente a este punto del sometimiento, como una salida a la batalla contra las bandas criminales, Dairo Antonio Úsuga David, alias Otoniel, ya había dado hace un año las primeras puntadas y en ese entonces el gobierno de Juan Manuel Santos había quedado comprometido con analizar el tema, lo que con el cambio de presidente parece haber quedado archivado.

Captura de cabecillas

«Mientras sigan las capturas de cabecillas, los jóvenes quedarán libres y seguirán calmando las broncas a bala. Esta técnica solo traerá más muertos».

Precisamente esta ha sido una de las principales estrategias de Federico Gutiérrez, alcalde de Medellín, quien destaca constantemente que más de 130 cabecillas han sido capturados en su gobierno.

«Cuando capturan a sus líderes, estos pelaitos no saben para donde pegar y las reorganizaciones internas siempre traen más homicidios», concluyó.

Aquí terminamos con esta entrevista, que más allá de querer generar una controversia con juicios de valor, pretende mostrar las diferentes miradas sobre lo que acontece hoy en Medellín y su área metropolitana.